DREAMERS RECHAZAN NUEVOS RECLAMOS DE TRUMP

La organización de jóvenes indocumentados United We Dream señaló que no aceptará un acuerdo que use la protección de los beneficiarios de DACA para detener ni atemorizar a sus familias.

Redacción │ América Sin Muros

 

 

Los dreamers se preparan para responder de manera contundente a los reclamos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien envió el domingo una carta a los líderes del Congreso con nuevos reclamos para regular a los jóvenes indocumentados. Tras el anuncio del fin de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), el mandatario había mostrado su compromiso en apoyar con medidas a los llamados dreamers, pero con esta nueva misiva condiciona ese apoyo a cambio de la aprobación de fondos para construir el muro en la frontera con México y de modificar la Ley de Inmigración para reducir el número de inmigrantes que acepta el país, entre otros.

Ante la amenaza de usar a los dreamers como rehenes en la negociación con el Congreso, las organizaciones pro migrantes comenzaron a movilizarse para advertir que no se doblegarán a cualquier precio. La asociación United We Dream (UWD), que agrupa a más de 100,000 jóvenes indocumentados en Estados Unidos, señaló que “aprobar un Dream Act limpio debe ser la máxima prioridad política este año”, y advirtió que están organizando campañas de información para concienciar a los inmigrantes.

Greisa Martinez Rosas, directora de apoyo de la organización y beneficiaria del DACA, advirtió: “La juventud inmigrante de UWD está pidiendo un Dream Act limpio porque sabemos que estamos en una situación de vida o muerte. Es un proyecto de ley bipartidista con el apoyo del pueblo estadounidense con una larga historia y se aprobaría mañana mismo si los líderes republicanos le permitieran un voto”.

En un comunicado anterior, Martinez había señalado que: “Hemos sido muy claros desde que Trump mató al DACA, no aceptaremos un acuerdo que use la protección de los beneficiarios de DACA para aterrorizar y detener a nuestras familias ni a nuestra comunidad”.

También César Vargas, codirector de Dream Action Coalition, organización pro migrante en EU, se manifestó en contra de los nuevos reclamos del presidente: “No toleraremos un acuerdo que esencialmente ayude a un grupo de inmigrantes sólo para perseguir a otro grupo, especialmente a los niños refugiados de Centroamérica que escapan de la violencia”, añadió.

Desde que el presidente Trump aniquiló el programa DACA, decenas de jóvenes inmigrantes se han dado cita frente al Capitolio para compartir sus historias e impulsar la nueva propuesta de Dream Act bajo el lema ‘Estamos aquí para quedarnos’ (‘We are here to stay’).

 

Cerco a los dreamers

 

Además de condicionar la estancia de los dreamers a la financiación para el muro, el presidente también exigió contratar a 10,000 nuevos agentes fronterizos, 1,000 fiscales y 370 jueces migratorios, disminuir fondos a las ‘ciudades santuario’ que hayan rechazado colaborar con las autoridades migratorias denunciando a los indocumentados, y eliminar 50,000 Green Cards.

Estas nuevas pretensiones por parte de la Casa Blanca pusieron en jaque lo que parecía un acuerdo firme entre Trump y los líderes demócratas Chuck Schumer y Nancy Pelosi, con quienes había establecido brindar residencia temporal a los cerca de 800,000 jóvenes que estaban amparados por el DACA. Este pacto, anunciado hace casi un mes, también dejaba fuera de discusión la financiación del muro.

Tras la misiva de Trump, los líderes demócratas respondieron con un comunicado en el que advertían que: “La administración no puede hablar con seriedad de concesiones o ayudar a los dreamers si comienzan con una lista que es un anatema para los dreamers, la comunidad de inmigrantes y la gran mayoría de los estadounidenses”.

 

Las propuestas sobre la mesa

 

 

Por ahora hay cuatro propuestas principales bajo debate en el Congreso para dar una solución a los dreamers.

La primera es el SUCCEED Act, propuesta por los senadores Thom Tillis, James Lankford y Orrin Hatch. Esta iniciativa busca otorgar la condición de residente permanente a los inmigrantes que llegaron antes de cumplir 16 años y residen en el país al menos desde el 12 de junio de 2012, con la condición de que trabajen, estudien o formen parte del ejército. Después de los 10 años podrían solicitar una residencia permanente y a los 15 años podrían aplicar a la ciudadanía.

En segundo lugar, el Congreso contempla el BRIDGE Act, una propuesta transitoria que permitiría a las personas que cumplían con los requisitos de DACA ser protegidos de la deportación y trabajar legalmente en EU durante los próximos tres años. En ese periodo, el Congreso tendría tiempo para elaborar una solución más permanente.

Por su parte, el RAC Act busca apoyar a las personas que llegaron a los Estados Unidos antes de los 16 años y hayan residido en el país por lo menos los últimos 5 años (además de que cumplan con requisitos educativos y penales similares a los de DACA). Los inmigrantes que cumplan estas condiciones podrían solicitar una residencia permanente ‘condicional’ durante 5 años, y después aplicar a la ciudadanía. Sin embargo, este proyecto de ley permite al Gobierno retirarles el estatus legal si no permanecen en la escuela o empleados.

Por último, el DREAM Act en su versión actual legalizaría a los dreamers igual que el RAC Act, pero con menos condicionantes: aplica para quienes hayan estado en EU desde los 18 años y que hayan vivido en el país al menos durante los últimos 4 años. Además, les permite obtener Green Cards después de estar en la universidad por un cierto período de tiempo (o tener un título), o después de haber sido empleados por lo menos el 75% del tiempo que han tenido un permiso de trabajo.

La mayoría de los demócratas y los propios dreamers respaldan esta última opción, que se posiciona como la mayoritaria.

Además, existen otros dos proyectos de ley adicionales que abordan el tema de migración. La primera es el Raise Act (Reforming American Immigration for Strong Employment Act), que fue presentada en febrero como una propuesta para reducir las tasas totales de inmigración, incluyendo la inmigración legal a través de medidas selectivas. La otra es el Border Security for America Act, que busca incrementar la financiación y el personal en la frontera con México, con una financiación de 10,000 millones de dólares para infraestructura y tecnología, entre otros.