NUEVA CRISIS MIGRATORIA EN LA FRONTERA NORTE

La suspensión del Programa de Repatriación al Interior de México agudiza la crisis en las ciudades fronterizas que no se dan abasto con la población migrante.

El PRIM consistía en la llegada de 350 mexicanos repatriados, aproximadamente, por semana al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Foto: Hoy Los Ángeles.

 

Mónica Vázquez | América sin Muros

Desde hace tres meses los migrantes deportados no llegan a la capital del país por la suspensión del Programa de Repatriación al Interior de México (PRIM). Con esto, alrededor de 350 personas, retornadas por avión de forma semanal, ahora son deportadas en la zona fronteriza sin ninguna protección por parte del gobierno.El Programa de Repatriación al Interior de México, comenzó en el 2013 y, tiene como finalidad proteger los derechos y la dignidad humana de los mexicanos repatriados. El PRIM consistía en la llegada de 1 a 3 aviones, tres veces por semana, al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Cada avión con una capacidad de población de 130 personas, quienes en, su mayoría, son hombres.
Grupos activistas recibían a los recién llegados todas las semanas, en la sala “N”, de la Terminal 2 del aeropuerto; les proporcionaban un teléfono para comunicarse con sus familiares, mochilas para guardar sus cosas, ropa y dinero para pagar su pasaje al interior de la República. Para su sorpresa, los vuelos dejaron de llegar a la capital, sin aviso previo por parte del gobierno. “Nos preguntamos qué está pasando con esas personas, por dónde las están deportando”, comentó Ana Laura López, fundadora del colectivo Deportados Unidos en la Lucha, “mis compañeros y yo vamos todas las semanas a recibirlos al aeropuerto y, de repente, ya no los encontramos”.

 
Aunque el Gobierno de México no se ha pronunciado al respecto, las cifras de deportaciones por la frontera van en aumento. Lo que indica una posible deportación de a pie, por parte de EUA. Esto ha generado una crisis de infraestructura y de recursos en las ciudades del norte del país.

 

 

Frontera rebasada

La nueva población migrante se compone de personas en busca de un cruce sin documentos a EUA, gente deportada, desplazados por la violencia del interior de México, y familias de centroamericanos, sudamericanos y africanos que están en espera del refugio en el país del norte. “A las frontera llegan personas de todo el mundo, todos quieren cruzar a EUA. Pero muchos terminan como indigentes, se quedan en estas ciudades con la esperanza de cruzar. La mayoría no lo logran”, según Carlos Valenzuela, director de la Casa del Migrante, en Tecate.

 

A la par de esta creciente población, se han generado nuevos delitos y extorsiones. Antes, los robos se limitaban a las pequeñas posesiones, como mochilas, dinero de bolsillo y celulares. En la actualidad, se ha creado un nuevo tipo de extorsión, “los delincuentes están cobrando una cuota extra de 300 dólares por cruzar el muro. Además del costo del coyote. Esto pone en apuros a la comunidad que busca cruzar, pues necesitan más dinero”, agrega Valenzuela.

 

Situación en los albergues

Baja California, Tamaulipas, Chihuahua y Coahuila son estados fronterizos del norte del país, cuyos albergues tienen una sobrepoblación. Con esto han sufrido de escasez de alimentos, servicios de salud, asesoría jurídica y espacio para recibir a más personas.

Organizaciones religiosas y la sociedad civil reciben a la población migrante en albergues y en las zonas de deportación. Foto: Ejército de Salvación Tijuana B.C.

Desde Tijuana hasta Matamoros el flujo de migrantes ha aumentado, pero poca ha sido la respuesta por parte del gobierno. Gerardo Ortiz, director del albergue Ejército de Salvación, en Tijuana, comenta que la sobrepoblación comenzó hace más de tres meses, aunque se ha complicado aún más en últimas fechas. “La mayoría de las personas que llegan con nosotros están tres días y luego intentan cruzar de nuevo, los que no lo logran vuelven al albergue, y después se quedan en Tijuana a trabajar, muchos en la construcción”. En Ejército de Salvación se cobra a 20 pesos la noche y dan techo de 100 a 140 personas por día.

 

Debido a la violencia en Tijuana, algunas personas han optado por viajar hacia Tecate. Ya sea en transporte público o caminando, las personas se transportan a la Casa del Migrante, donde 80% de su población son deportados mexicanos. “Llegan alrededor de 25 hombres al día. Pueden permanecer hasta una semana, en lo que juntan dinero o un trabajo”. Carlos Valenzuela, director de la Casa del Migrante, notó un aumento en la cantidad de personas, desde hace cinco meses, “aunque muchos son deportados, otros vienen principalmente de Guanajuato, Veracruz y Guerrero; huyendo de la violencia”, concluye Valenzuela.

 

En Mexicali, la situación no es mejor. Mónica Oropeza, Directora General del Albergue del Desierto aseguró que la mayoría de las personas que llegan son mujeres y adolescentes mexicanas recién deportadas que buscan cruzar de nuevo a EUA. “Tenemos deportadas, aunque también hay solicitantes de asilo de Centroamérica. La mayoría de las mujeres tienen hijos allá y quieren regresar con ellos”, agregó Oropeza, quien aseguró que son pocas las personas que llegan al albergue para cruzar por primera vez a EUA.

 

Aunque la zona de Mexicali es poco predilecta por la comunidad migrante, ya que sus temperaturas alcanzan más de 40 centígrados en verano; la gente sigue llegando a los albergues. “La mayoría se quedan varados aquí por un tiempo, pues en esta época cruzar el desierto sería mortal”, comenta Tomás Diosdado, representante legal de la Casa de Ayuda Alfa y Omega Albergue para Inmigrantes, en Mexicali. “Desde el 2018 hemos recibido alrededor de 100 a 150 personas en la casa de ayuda, al día. Las cifras aumentaron en tiempos recientes”, concluye Diosdado.

 

En el estado de Baja California se concentra el mayor número de migrantes y deportaciones; aun así, Ciudad Juárez, Chihuahua es un gran receptor de personas deportadas y en tránsito. La Casa del Migrante, de la Diócesis de Cd. Juárez tiene refugio para 500 personas. Aunque la mayoría de la población no se queda en la ciudad, muchos asisten a esta Casa en lo que consiguen moverse. Según datos del periódico Reforma, hasta el mes de julio, en Chihuahua sumaban 8 mil mexicanos repatriados, cuando en todo el 2017 fueron 5 mil 804. Tamaulipas y Coahuila también han sido afectados por esta nueva ola de deportaciones directas a la frontera y con poca planeación. Lo que vuelve su situación local aún más compleja.

Es común ver a los migrantes deambulando en las zonas fronterizas o durmiendo bajo los puentes.               Foto: info7.mx

Futuras fronteras

“El gobierno se enfoca en planes para que no migren las personas, pero no es suficiente, falta un plan de recibimiento. Hay 11 millones de indocumentados en EUA, más las personas que intentan cruzar de otras partes del mundo y son deportadas a México; no se está atendiendo a esa población”, comentó Natasha Uren, durante la mesa de diálogo Let’s talk future borders.

 

El encuentro fue convocado por la organización Futurologi el pasado mes de julio, en Público Trabajo, ubicado en la San Miguel Chapultepec. Asistieron politólogos y trabajadores sociales, quienes hablaron sobre la necesidad de programas de ayuda para los migrantes. “Las fronteras no van a desaparecer, es una realidad. El Estado necesita proveer ayuda a los migrantes y a las ciudades con más flujo de personas”, agregó Uren.