AFRICANOS EN MÉXICO: ENTRE EL SILENCIO Y LOS SUEÑOS ROTOS

La migración extracontinental llega al país con la ilusión de cruzar a EUA. Al encontrar una frontera sellada y extremadamente violenta, algunos deciden quedarse en el norte para seguir intentando cruzar. Otros optan por encontrar trabajo en las grandes capitales del país.

Los migrantes africanos en México viven en la invisibilidad estadística y estructural. Foto: Cuartoscuro

Mónica Vázquez América sin Muros

 México es el principal corredor migratorio del mundo, cientos de miles de personas cruzan al año su territorio para llegar a EUA. Las políticas recientes del presidente Donald Trump dejan varadas en la frontera a poblaciones enteras. En últimas fechas una oleada de africanos ha pisado territorio mexicano. Según registros de la Secretaria de Gobernación,  dos mil 178 migrantes de África fueron presentados ante una autoridad migratoria mexicana, en 2017. Muchos se ven obligados a renunciar al sueño americano y buscan crear una vida en las ciudades mexicanas. Franck Crousteau y John Joachim son dos de los miles de africanos que se enfrentan a una cultura distinta y poco empática a ellos.

Viaje a ciegas

Cuando Frank Crousteau aterrizó en la CDMX se le confundió con un terrorista, en el aeropuerto lo pasaron a un cuarto y lo cuestionaron durante días. Lo peor es que nadie se podía comunicar en inglés con él, por lo que su estancia como detenido se prolongó. Pero al poco tiempo llegó una persona de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y lo llevó al refugio de Las Agujas, en Iztapalapa. Lugar que le brindó la oportunidad de solicitar sus trámites de refugio. Aunque a los pocos meses, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) se lo negó.

Frank Crousteau llegó a México a los 17 años de edad desde Camerún. Hoy solicita una visa humanitaria que le permita trabajar.

“Llegué a México en un vuelo con la finalidad de cruzar a EUA y reunirme con mis primos. Pero perdí mi pasaporte y me quedé en el país”, comenta Crousteau,  que salió de Camerún por persecución política. Según su narración, él vivía en un pueblo y se vio forzado a huir ya que por herencia debía asumir un cargo político y el grupo contrario lo atacaba. Atrás dejó la vida con su madre y sus tres hermanos. También dejó el sueño que compartía con su mejor amigo de ser el mejor ingeniero en informática: “Yo arreglaba computadoras”.  Ahora, en México trabaja en un café en la colonia Roma sirviendo mesas. “La gente de la zona es muy amable y en general me gusta vivir aquí”, agrega Crousteau. Hoy espera una resolución para tener una visa humanitaria que le permita trabajar de forma indefinida en el país.

La lucha que no tiene fin

Desplazados de sus hogares por la violencia política, pobreza y desigualdad personas de Camerún, Eritrea y la República Democrática del Congo emprenden travesías de más de 10 mil kilómetros con la esperanza de recibir el asilo en EUA. En la mayoría de los casos, su primera parada en el continente americano es Brasil. Sin embargo, la reciente elección del ultraderechista Jair Bolsonaro genera dudas sobre las nuevas tendencias migratorias que puedan surgir. 

John Joachim, de 50 años de edad, llegó a México por la frontera de Tapachula después de tres meses de viaje desde Brasil; país donde intentó quedarse en busca de un futuro mejor. A diferencia de Franck, él nunca anhelo el sueño americano. John viajó a América con la finalidad de generar dinero en algún país, y poderlo mandar a su familia en Nigeria.

Desde que se estableció en la CDMX, John trabaja en compañías de seguridad. Con un ingreso promedio de seis mil pesos mensuales, él sobrelleva sus gatos y ahorra para enviar dinero a su país. Al igual que su compañero más joven, John Joaquim pidió el refugio en México y le fue negado. El problema que le quita el sueño es que al no tener documentos la compañía de seguridad no tiene dónde depositar su nómina, y teme perder poco su trabajo.

“Desde hace cuatro años no veo a mi esposa ni a mis hijos. Me explota la cabeza de pensar en mi situación”,  John sueña con tener una residencia para traer a su esposa y dos hijas al país. Sus esperanzas son pocas: “Sé que algún día me darán la residencia, solo me queda tener paciencia”. Entre la desesperación por su situación, la falta de dinero y la lejanía de su familia, John dedica su tiempo libre a leer la Biblia, lo que le da consuelo en los momentos de adversidad. 

John Joachim, de 50 años, viajó de Nigeria a América con la ilusión de mandar dinero a su esposa e hijas.

El flujo de migrantes de África a México no es nuevo. Pero las actuales políticas de EUA dejan cada vez a más personas en territorio nacional. Lo que ha sacado a la luz, lo poco que se entiende de sus costumbres y necesidades más básicas, como el idioma. Lo que lleva a estas personas a permanecer fuera de la sociedad con pocas posibilidades de integrarse al mundo laboral. “Las personas de África tienen un espíritu muy distinto al latino. Ellos no agachan la cara. Al contrario, te miran a los ojos y te confrontan. A nivel cultural son muy distintos”, comenta la dramaturga y activista social Karin Vogt.

Los trabajadores y voluntarios de los albergues están acostumbrados a recibir migrantes centroamericanos en su paso hacia el vecino país del norte, o repatriados por la Patrulla Fronteriza, pero no están preparados para atender debidamente a los africanos. No solo carecen de espacio y comida suficiente, no hablan el idioma ni conocen bien sus necesidades.

 Aferrados a la frontera norte

Las cifras son alarmantes, desde 2016 se registra un fenómeno migratorio en ascenso. De acuerdo con la  Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes (Redodem), los albergues, centros de atención y de derechos humanos de la frontera norte, en particular los de Mexicali y Tijuana, en Baja California, se han visto sobrepasados por la cantidad de migrantes procedentes de países africanos como Congo, Ghana, Senegal, Somalia y Malí que llegan a México.

Activistas y medios han documentado que muchos de ellos recorrieron miles de kilómetros para solicitar ser reconocidos como refugiados en EUA, tras haber padecido problemas humanitarios o conflictos armados, como los que afectan a varias naciones africanas. Al ser rechazados por el país del norte, se aferran a la idea de cruzar y viven en la línea fronteriza. La falta de infraestructura para integrarlos en la sociedad los margina y se les ve deambulando en las calles o como vagabundos sin rumbo fijo. La población africana en México vive en la invisibilidad estadística y estructural. Por si fuera poco, la sociedad muestra poco entendimiento y empatía a ellos y a sus necesidades. 

 

 

 

¿QUIÉNES SON LOS REFUGIADOS AMBIENTALES?

Aunque la mayoría de las migraciones en México se deben a la violencia, las prolongadas sequías e intensas lluvias dejan a familias enteras sin vivienda y siembra, por lo que son forzadas a migrar. Problema que poca atención ha recibido por parte del gobierno.


Lluvias en Sinaloa dejan a cientos de familias con viviendas afectadas y sin producción agrícola. Foto: Sinembargo.mx

Las recientes inundaciones en los estados de Sonora y Sinaloa generan la interrogante: ¿Qué tanto afecta el cambio climático a México? La tormenta tropical 19-E dejó 170 mil damnificados en la costa centro-sur de Sonora. Mientras que, en Sinaloa alrededor de tres mil personas fueron evacuadas de sus viviendas y son atendidas en los albergues especialmente habilitados. Según la Secretaría de Agricultura y Ganadería de Sinaloa, los daños a cultivos alcanzan los 800 millones de pesos. Al tiempo que cientos de familias perdieron sus hogares que quedaron inundados y sus tierras de producción. La inusual tormenta dejó 11 municipios de Sonora bajo el agua, y parte de Sinaloa en estado de emergencia. ¿Fue este fenómeno un resultado del calentamiento global?

“El cambio climático ha intensificado los fenómenos naturales. Estos por sí solos no deberían de significar un desastre, pero la gente ya habita en zonas riesgosas. Una realidad es que para los próximos años se prevé que la naturaleza siga actúe con más fuerza”, explica el Dr. Simone Lucatello, profesor-investigador del Instituto Mora.

Sequias y lluvias torrenciales son los principales fenómenos que afectan al territorio mexicano, y a su paso dejan a poblaciones enteras sin vivienda o tierras fértiles para cosechar. Todo esto da como resultado la migración; dichos desplazamientos humanos, no son nuevos, pero han aumentado en las últimas décadas.

El Banco Mundial, en el informe “Groundswell”, expone que para el año 2050 habrá 17 millones de migrantes internos por motivos climáticos, en América Latina. Anuncia que México será uno de los países más afectados con 1.7 millones de personas desplazadas.

Aunque el cambio climático afecta a todo el país, las zonas costeras y el sureste mexicano presentan problemas en temas de sequias y huracanes.  Ante el pesimista escenario que arroja el informe, también se advierte que este problema se podría reducir en un 80%, de tomarse las medidas adecuadas.

 

Sin embargo, pocos son los apoyos que se dan por parte del gobierno, ya sea por otras prioridades o falta de concientización. “El cambio climático tiene muchas implicaciones, por ejemplo, está alterando el temporal de lluvias y por lo tanto altera el ciclo agrícola: primavera-verano. Se pierden cosechas, y afecta a la economía de todo el estado. Y los subsidios que da el gobierno en caso de perdidas agrícolas o ganaderas no cubren realmente todas las necesidades”, comenta el Mtro. Efrén Maya Pineda, profesor-investigador en el Colegio Superior Agropecuario del Estado de Guerrero.

Acapulco es una de las ciudades más afectadas por el calentamiento global, ya que los ciclones, cada vez, tienen mayor intensidad. Foto: Revista Proceso

Refugiados climáticos no tienen dónde pedir asilo.

Cada segundo, una persona abandona su hogar por causas relacionadas con el cambio climático, según el informe Frontiers 2017, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Recientes discusiones se enfocan en el estatus legal que debe de tener una persona que fue forzada a dejar su país por cuestiones ambientales. En la actualidad, alguien que cambia su residencia por las continuas sequías, inundaciones, huracanes, tifones y subida del nivel del mar; se encuentra desprotegido por la ley. De acuerdo al informe, 26.4 millones de personas migran cada año debido a problemas relacionados con el clima. Por lo que se ha propuesto el término de “refugiado climático” para todas las personas que dejan sus hogares debido a este hecho.

Los “refugiados climáticos” optarían por una migración segura con garantías y derechos. Aunque se ha trabajado desde el ámbito legal para el reconocimiento del término, a nivel internacional, baja aceptación ha tenido. Ante la falta del estatuto internacional, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) presentó un enfoque regional. Hasta la fecha pocos avances hay al respecto, en México el tema sigue pasando por inadvertido.

¿Cuál es el plan de prevención en México?

En el país uno de los estados con mayor afectación para el 2050 será Tabasco, “se prevé que al menos 50% del territorio del estado esté inundado”, comenta el investigador en cambio climático Lucatello. “También Acapulco, en Guerrero será afectado, pero no es la única región. Por ejemplo, Los Cabos está proyectada como la ciudad con mayor crecimiento en América Latina, con lo que vendrán nuevos riesgos. En general, falta desarrollar mapas de riesgo para que la gente evalúe a donde moverse”, agrega.

En territorio nacional pocas son las medidas implementadas. Incuso el gobierno aún no resuelve los problemas surgidos por desastres naturales del pasado ni ha otorgado la ayuda necesaria a la gente que perdió sus viviendas. “Hay muchas migraciones en Guerrero. De las zonas indígenas emigran a las ciudades grandes como Acapulco, Chilpancingo, Iguala, Taxco y Zihuatanejo. El gobierno ha invertido en programas de mejoramiento agrícola y ganadero, pero eso no detiene el desplazamiento. El principal problema que tenemos es la la inseguridad. Cuando los grupos armados identifican a un agricultor o ganadero que está bien, le piden cuota, y ellos abandonan sus tierras y buscan poner un negocio pequeño en otras ciudades”, asegura el Mtro. Maya Pineda, quien agrega que, aunque el cambio climático es una preocupación en el sector agrícola, el mayor problema que tienen es la inseguridad. Por lo que mucha gente prefiere planes de gobierno para vivir en paz.

A mayor temperatura, mayor pobreza.

Las islas del Pacífico son las más afectadas por el calentamiento global. Poblaciones enteras corren riesgo de ser desplazadas por las inundaciones. Foto: Usgs.gov.

El cambio climático amenaza a poblaciones enteras a desaparecer, como el caso de Tuvalu, islas de pacífico que cobraron relevancia mundial por el riesgo que tiene de quedar completamente bajo el agua; o las islas Marshall que han desaparecido poco a poco, debido al aumento del nivel del mar. En América Latina la repercusión no resulta tan invasiva, pero sí genera afectados, sobre todo por sequías e inundaciones. “Falta estudiar más estos fenómenos en el territorio. El cambio climático, en México, es un detonador de pobreza, y ésta genera el desplazamiento, concluye Lucatello, miembro del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC).

 

Una parte pendiente a trabajar, es la conciencia de la gente en el campo. Ya que, por tradición, se suelen explicar los ciclos de la lluvia con conocimientos ancestrales. Sin embargo, asegura el investigador Lucatello que las personas perciben los cambios en las temporadas de lluvia, por lo que cambian su manera de cultivar o emigran a largo plazo.

Las prolongadas sequías e intensas lluvias forzan a familias enteras a migrar. Problema que poca atención ha recibido por parte del gobierno. ¿Quiénes son los refugiados climáticos?

 

 

 

 

 

 

AVANZA LA CARAVANA MIGRANTE POR MÉXICO

Más de 7 mil centroamericanos viajan en la caravana migrante por territorio mexicano, cientos se quedaron atrapados en la frontera entre Guatemala y Chiapas.

Su objetivo es cruzar más de dos mil kilómetros para llegar a EUA. El presidente Donald Trump ya advirtió que no les dará acceso al país. Por su parte. AMLO, presidente electo, promete a los migrantes visas de trabajo en México.

Cada año más de 450 mil personas, principalmente centroamericanas, cruzan el territorio nacional, según informes de la Organización Internacional para las Migraciones. Foto: Animal Político

Éxodo centroamericano

El tema de los migrantes centroamericanos no es en absoluto nuevo. Tampoco es nueva la cantidad de personas que quieren entrar al país ni la falta de infraestructura que México tiene para recibirlos.  En un día, cruzan de forma regular e irregular de 700 a 1,250  personas centroamericanas por la frontera sur con la finalidad de llegar a EUA. Muchos de ellos se quedan a vivir en México. En total, se estima que cada año más de 450 mil personas, principalmente centroamericanas, cruzan el territorio nacional, según informes de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

 

Hombres, mujeres, jóvenes y niños; la mayoría proviene del llamado Triángulo Norte de Centroamérica: Honduras, Guatemala y El Salvador. Las causas que los llevan a huir son el desempleo, la violencia de las pandillas y la pobreza generada por la falta de cosechas.             Tan solo, Honduras es uno de los países más violentos del mundo, especialmente por las poderosas organizaciones criminales y el tráfico de drogas. Además,  68% de los nueve millones de habitantes vive en la pobreza.


Los aproximadamente 7,000 migrantes de la actual caravana corresponden al contingente de una semana. Según cifras del gobierno de EUA, los centroamericanos son el principal grupo que quiere entrar al país sin los documentos necesarios, por encima de los mexicanos. Ante los altos números, el analista Diego Petersen Farah comentó para el diario Der Spiegel,  "No estamos hablando de una caravana. Es un éxodo".


La caravana partió de San Pedro Sula, Honduras el pasado 13 de octubre. Allí un grupo de hondureños se reunió en una estación de autobuses antes de iniciar la caminata de más de 600 kilómetros a México. Partieron con el lema: “No nos vamos porque queremos, nos expulsa la violencia y la pobreza”.  En el camino se unieron personas de Guatemala y El Salvador.

 

Trump estrecha lazos con sus votantes
Al ver las imágenes de las personas atravesando México para llegar a EUA, Donald Trump llamó a los centroamericanos una amenaza para su país y los clasificó como criminales y traficantes de drogas. Ellos le respondieron con la frase: "Nosotros los migrantes no somos criminales, somos trabajadores internacionales".

 

 

Más de siete mil personas cruzan México para llegar a EUA. Foto: AF

“A Donald Trump le beneficia el tema porque vienen las elecciones y le sirve para reavivar su discurso y lo proyectado durante estos dos años”, comentó en entrevista la Dra. Leticia Chelius, investigadora del Instituto Mora. El 6 de noviembre, EUA acudirá a las urnas para las elecciones de medio término, donde se renovará gran parte del Congreso y los gobiernos de los estados. Analistas y académicos consideran que el voto será determinante, ya que podrá cambiar la estructura actual de las dos cámaras del legislativo, dominado ahora por el gobernante Partido Republicano.

 

Uno de los principales problemas en dichas elecciones es el bajo número de personas que acuden a las urnas. En entrevista para la BBC, Nicholas Valentino, investigador de la Universidad de Míchigan, explicó que los mensajes de Trump hacia la actual caravana despiertan "ira e indignación del electorado”.

 

México, entre promesas y falta de infraestructura.

A seis semanas de terminar su periodo presidencial, Enrique Peña Nieto convocó a los miembros de la caravana a respetar las leyes nacionales: "Para quienes han optado por mantener esta caravana fuera del orden legal, hago un llamado respetuoso para que tengan claro que de mantenerse en esta actitud difícilmente podrán lograr su objetivo, sea de ingreso a los Estados Unidos o de permanencia en México".

 

Políticos, líderes sociales, analistas y figuras públicas criticaron que México se convirtiera en una suerte de "policía migratoria" que sirve a intereses de EUA y su presidente.

 

Mientras que, el futuro jefe de estado, Andrés Manuel López Obrador, anunció un cambio en la política migratoria. De forma abierta, prometió que emitirá visas de trabajo a los migrantes centroamericanos al comienzo de su mandato.

 

América sin Muros es una organización sin fines de lucro que considera el empleo como una respuesta ante la migración. A través de distintas iniciativas se busca contribuir a la construcción de una sociedad menos desigual y más productiva.

DANZA QUE ROMPE FRONTERAS

 

La pieza Absence se presentó en la séptima edición de MigrArte e invitó a los asistentes a sensibilizarse con las experiencias de las personas que migran por una vida mejor.

 

 

En la 7ma edición de MigrArte se presentó la pieza de danza Absence, con el apoyo de América sin Muros, la Fundación Friedrich Naumann y la Casa de la Universidad de California en México.

“Debemos entender la migración como una actividad humana. Las expresiones artísticas nos ayudan a ser más sensibles ante las experiencias que viven las personas que tienen que dejar su hogar”, comentó Kino Miquirray, Presidente de la asociación civil América sin Muros, durante la séptima edición de MigrArte, en la Casa de la Universidad de California en México.

 

En esta ocasión, se presentó la pieza de baile Absence, la cual invitó a la introspección y a la concientización de las muchas emociones que experimentan las personas que migran. La puesta en escena, dirigida por la Mtra. Mariana Ramón González, estuvo a cargo de la Academia de Danza Kaana, especializada en danza contemporánea. En la representación participaron 30 bailarines, en compañía de la banda de música Run Golden Boys.

 

Al terminar la presentación, el público se puso de pie para ovacionar la pieza, y se dedicó un espacio para la reflexión: “Absence representa muy bien lo que nosotros queremos mostrar en las sesiones de MigrArte. Nuestro objetivo es ver la migración como un fenómeno que nos involucra a todos, no solo un padecer de unos cuantos”, agregó el Dr. Allert Brown-Gorte, Director Ejecutivo de la sede del evento. Al respecto, la Mtra. Mariana Ramón expresó su sensibilidad ante las situaciones adversas que viven las personas que salen de sus países en busca de una vida mejor, “investigué a fondo las historias de los migrantes y traté de transmitirlas artísticamente con movimientos corporales”. Al terminar la charla, los más de 100 asistentes permanecieron en el lugar y convivieron con los bailarines y músicos.   

 

América sin Muros, la Fundación Friedrich Naumann y la Casa de la Universidad de California en México hicieron posible este evento para dar a conocer las experiencias de la población migrante antes y después de salir de casa.

 

MigrARTE es un foro abierto al público que se realiza, cada mes, con la finalidad de abrir el diálogo, debatir y replantear nuestra perspectiva sobre el fenómeno de la migración. Esto de la mano de distintas ópticas artísticas y de sus creadores.

 

SOMOS MÁS QUE REMESAS Y MANOS DE OBRA

En la sexta edición de MigrARTE se presentó el libro “Mexamérica, una cultura naciendo…”. La escritora y periodista, Fey Berman asistió para compartir sus investigaciones y experiencias, en Nueva York.

Allert Brown-Gorte, Director Ejecutivo de la Casa de la Universidad de California en México, junto a Fey Berman, autora del libro “Mexamérica, una cultura naciendo”, y Marcos Guzmán, profesor de Economía, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Mónica Vázquez América Sin Muros

 

“El término de Mexamérica representa una de las tantas mezclas culturales que existen en EUA. Los mexicanos somos mucho más que mano de obra y remesas, contribuimos a la formación del país del norte más de lo que pensamos”, expresó Fey Berman, durante la presentación del libro “Mexamérica, una cultura naciendo…”, en la Casa de la Universidad de California en México, el pasado jueves 30 de agosto.

 

Berman llegó a Nueva York, hace más de una década, con la finalidad de estudiar danza. Entonces descubrió que en EUA existía una población migrante mucho más diversa y rica de lo que se presenta en los medios de comunicación. Desde aquel momento profundizó en el tema y ahora es considerada una de las escritoras y periodistas con mayor conocimiento al respecto. “El ingrediente mexicano en la cultura estadounidense es muy importante y de alto nivel. La influencia que ejercemos en ese país es enorme”, agregó Berman.

 

Para comentar el libro se contó con la presencia de Allert Brown-Gorte,  Director Ejecutivo de dicha institución, el Mtro. Arturo Lavín Salazar, miembro del Consejo Consultivo de América sin Muros, y Marcos Guzmán, profesor de Economía, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). “Las ciudades más prósperas de EUA albergan el mayor número de migrantes. La identidad de estos lugares se forma desde la diversidad”, comentó Lavín para enfatizar la cultura naciente de la que se habla en el libro. “Para el año 2050 habrá 80 millones de población con origen mexicano. No nos pueden pensar como una minoría, en ningún sentido”, concluyó.

El Mtro. Arturo Lavín Salazar, miembro del Consejo Consultivo de América sin Muros, invitó a los asistentes a reflexionar sobre el poder de la población migrante, tanto en México como en EUA.

Estudiar la migración a través de las artes fue el punto de partida de Berman. El libro “Mexamérica, una cultura naciendo…” está compuesto por notas periodísticas, crónicas y entrevistas; escritas y publicadas, en medios de comunicación mexicanos, entre 2007 y 2016.  “Algunos consideran a los mexicanos como extranjeros con Green Card o residencia, pero hemos permeado en todas las áreas”, aseguró Berman. La autora afirma que al llegar a EUA poco se identificó con los chicanos, pues ya había pasado esa efervescencia cultural, pero se encontró con nuevas expresiones: “los chicanos están muy estereotipados, no es justo pensar a los mexicanos como homogéneos. Ni siquiera en México lo somos”.

 

Para mostrar la pluralidad de la población migrante, el libro se divide en cinco secciones: primero, enumera las historias de artistas, cómicos y coreógrafos mexicanos en EUA, narra sus logros y sus retos ante el racismo en el mundo artístico; en la segunda sección, presenta los nuevos contextos y la distribución de las poblaciones mexicanas; sigue con secciones enfocadas en mostrar historias de éxito y de inspiración, como un doctor mexicano que labora como investigador en la Universidad Johns Hopkins, empresarias que empoderan a otras mujeres y dreamers activistas que luchan por el acceso a la educación. El libro concluye con una sección que reflexiona sobre el idioma español, en EUA, y las transformaciones que tiene de acuerdo al área en que se habla.

Los asistentes tuvieron la oportunidad de realizar preguntas a la autora y debatir sobre el fenómeno de la migración a nivel internacional.

“Ahora los mexicanos responden, ya no se quedan callados. Hace poco, un abogado hizo comentarios racistas en público y como protesta, los mexicanos le llevaron mariachis”, comentó, entre risas y con orgullo, Berman. La escritora aseguró que al hablar de América se debe de pensar en un sentido continental. Al respecto, Brown-Gorte comentó que los mexicanos, y otras poblaciones migrantes han ganado lugar en EUA, “esta publicación es muy importante, pues revela y estudia a detalle lo que pasa en la actualidad. Es necesaria una revisión en la historia de EUA para contemplar todos los aportes que otras culturas hicieron. Me gustaría que los propios estadounidenses leyeran esta publicación”, concluyó y agradeció a los asistentes y a la escritora su participación y entusiasmo en el tema.

 

MigrARTE es un foro abierto al público para conocer, debatir y replantear nuestra perspectiva sobre el fenómeno de la migración. Esto de la mano de distintas ópticas artísticas y de sus creadores. América Sin Muros, la Fundación Friedrich Naumann y la Casa de la Universidad de California en México trabajan en conjunto, cada mes, para hacer esto posible. 

 

 

NUEVA CRISIS MIGRATORIA EN LA FRONTERA NORTE

La suspensión del Programa de Repatriación al Interior de México agudiza la crisis en las ciudades fronterizas que no se dan abasto con la población migrante.

El PRIM consistía en la llegada de 350 mexicanos repatriados, aproximadamente, por semana al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Foto: Hoy Los Ángeles.

 

Mónica Vázquez | América sin Muros

Desde hace tres meses los migrantes deportados no llegan a la capital del país por la suspensión del Programa de Repatriación al Interior de México (PRIM). Con esto, alrededor de 350 personas, retornadas por avión de forma semanal, ahora son deportadas en la zona fronteriza sin ninguna protección por parte del gobierno.El Programa de Repatriación al Interior de México, comenzó en el 2013 y, tiene como finalidad proteger los derechos y la dignidad humana de los mexicanos repatriados. El PRIM consistía en la llegada de 1 a 3 aviones, tres veces por semana, al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Cada avión con una capacidad de población de 130 personas, quienes en, su mayoría, son hombres.
Grupos activistas recibían a los recién llegados todas las semanas, en la sala “N”, de la Terminal 2 del aeropuerto; les proporcionaban un teléfono para comunicarse con sus familiares, mochilas para guardar sus cosas, ropa y dinero para pagar su pasaje al interior de la República. Para su sorpresa, los vuelos dejaron de llegar a la capital, sin aviso previo por parte del gobierno. “Nos preguntamos qué está pasando con esas personas, por dónde las están deportando”, comentó Ana Laura López, fundadora del colectivo Deportados Unidos en la Lucha, “mis compañeros y yo vamos todas las semanas a recibirlos al aeropuerto y, de repente, ya no los encontramos”.

 
Aunque el Gobierno de México no se ha pronunciado al respecto, las cifras de deportaciones por la frontera van en aumento. Lo que indica una posible deportación de a pie, por parte de EUA. Esto ha generado una crisis de infraestructura y de recursos en las ciudades del norte del país.

 

 

Frontera rebasada

La nueva población migrante se compone de personas en busca de un cruce sin documentos a EUA, gente deportada, desplazados por la violencia del interior de México, y familias de centroamericanos, sudamericanos y africanos que están en espera del refugio en el país del norte. “A las frontera llegan personas de todo el mundo, todos quieren cruzar a EUA. Pero muchos terminan como indigentes, se quedan en estas ciudades con la esperanza de cruzar. La mayoría no lo logran”, según Carlos Valenzuela, director de la Casa del Migrante, en Tecate.

 

A la par de esta creciente población, se han generado nuevos delitos y extorsiones. Antes, los robos se limitaban a las pequeñas posesiones, como mochilas, dinero de bolsillo y celulares. En la actualidad, se ha creado un nuevo tipo de extorsión, “los delincuentes están cobrando una cuota extra de 300 dólares por cruzar el muro. Además del costo del coyote. Esto pone en apuros a la comunidad que busca cruzar, pues necesitan más dinero”, agrega Valenzuela.

 

Situación en los albergues

Baja California, Tamaulipas, Chihuahua y Coahuila son estados fronterizos del norte del país, cuyos albergues tienen una sobrepoblación. Con esto han sufrido de escasez de alimentos, servicios de salud, asesoría jurídica y espacio para recibir a más personas.

Organizaciones religiosas y la sociedad civil reciben a la población migrante en albergues y en las zonas de deportación. Foto: Ejército de Salvación Tijuana B.C.

Desde Tijuana hasta Matamoros el flujo de migrantes ha aumentado, pero poca ha sido la respuesta por parte del gobierno. Gerardo Ortiz, director del albergue Ejército de Salvación, en Tijuana, comenta que la sobrepoblación comenzó hace más de tres meses, aunque se ha complicado aún más en últimas fechas. “La mayoría de las personas que llegan con nosotros están tres días y luego intentan cruzar de nuevo, los que no lo logran vuelven al albergue, y después se quedan en Tijuana a trabajar, muchos en la construcción”. En Ejército de Salvación se cobra a 20 pesos la noche y dan techo de 100 a 140 personas por día.

 

Debido a la violencia en Tijuana, algunas personas han optado por viajar hacia Tecate. Ya sea en transporte público o caminando, las personas se transportan a la Casa del Migrante, donde 80% de su población son deportados mexicanos. “Llegan alrededor de 25 hombres al día. Pueden permanecer hasta una semana, en lo que juntan dinero o un trabajo”. Carlos Valenzuela, director de la Casa del Migrante, notó un aumento en la cantidad de personas, desde hace cinco meses, “aunque muchos son deportados, otros vienen principalmente de Guanajuato, Veracruz y Guerrero; huyendo de la violencia”, concluye Valenzuela.

 

En Mexicali, la situación no es mejor. Mónica Oropeza, Directora General del Albergue del Desierto aseguró que la mayoría de las personas que llegan son mujeres y adolescentes mexicanas recién deportadas que buscan cruzar de nuevo a EUA. “Tenemos deportadas, aunque también hay solicitantes de asilo de Centroamérica. La mayoría de las mujeres tienen hijos allá y quieren regresar con ellos”, agregó Oropeza, quien aseguró que son pocas las personas que llegan al albergue para cruzar por primera vez a EUA.

 

Aunque la zona de Mexicali es poco predilecta por la comunidad migrante, ya que sus temperaturas alcanzan más de 40 centígrados en verano; la gente sigue llegando a los albergues. “La mayoría se quedan varados aquí por un tiempo, pues en esta época cruzar el desierto sería mortal”, comenta Tomás Diosdado, representante legal de la Casa de Ayuda Alfa y Omega Albergue para Inmigrantes, en Mexicali. “Desde el 2018 hemos recibido alrededor de 100 a 150 personas en la casa de ayuda, al día. Las cifras aumentaron en tiempos recientes”, concluye Diosdado.

 

En el estado de Baja California se concentra el mayor número de migrantes y deportaciones; aun así, Ciudad Juárez, Chihuahua es un gran receptor de personas deportadas y en tránsito. La Casa del Migrante, de la Diócesis de Cd. Juárez tiene refugio para 500 personas. Aunque la mayoría de la población no se queda en la ciudad, muchos asisten a esta Casa en lo que consiguen moverse. Según datos del periódico Reforma, hasta el mes de julio, en Chihuahua sumaban 8 mil mexicanos repatriados, cuando en todo el 2017 fueron 5 mil 804. Tamaulipas y Coahuila también han sido afectados por esta nueva ola de deportaciones directas a la frontera y con poca planeación. Lo que vuelve su situación local aún más compleja.

Es común ver a los migrantes deambulando en las zonas fronterizas o durmiendo bajo los puentes.               Foto: info7.mx

Futuras fronteras

“El gobierno se enfoca en planes para que no migren las personas, pero no es suficiente, falta un plan de recibimiento. Hay 11 millones de indocumentados en EUA, más las personas que intentan cruzar de otras partes del mundo y son deportadas a México; no se está atendiendo a esa población”, comentó Natasha Uren, durante la mesa de diálogo Let’s talk future borders.

 

El encuentro fue convocado por la organización Futurologi el pasado mes de julio, en Público Trabajo, ubicado en la San Miguel Chapultepec. Asistieron politólogos y trabajadores sociales, quienes hablaron sobre la necesidad de programas de ayuda para los migrantes. “Las fronteras no van a desaparecer, es una realidad. El Estado necesita proveer ayuda a los migrantes y a las ciudades con más flujo de personas”, agregó Uren.

 

LA MIGRACIÓN Y EL TEATRO. ASOMARSE AL INFIERNO PARA AFERRARSE A LA VIDA

Nietzsche en El origen de la tragedia nos trasmite, con más o menos palabras, la idea de que los griegos conocieron y reconocieron los terrores y absurdos de la vida.

No solo los vivieron sino que se detuvieron a contemplarlos, y para reconciliarse con aquella, crearon el Olimpo, la tragedia y los ditirambos, en un proceso dialéctico entre los instintos apolíneo y el dionisiaco.

Sentir y aprehender los sufrimientos de la migración de cualquier origen y destino, pero sobre todo cuando esta sea provocada por situaciones económicas sociales o políticas de naturaleza problemática y aún violenta, y que sea recibida en la “Tierra prometida” en un contexto también agresivo, y por si fuera poco, que para alcanzarla se recorra un camino atroz, es asomarse al infierno y para los migrantes es vivirlo.

 

a.

Dos trabajos anteriores hablaron de la migración como fuente de inspiración para la canción, la música popular, y el cine. Este lo hará refiriéndose al teatro. Se aproximará a él, casi apenas enunciativamente, para ver cómo este arte interpreta a ese infierno. Se apoya, en la primera parte, en un excelente trabajo de Guillermo Schmidhuber de la Mora, que intitula “La primera obra de temática migratoria en el teatro mexicano: Los que vuelven, de Juan Bustillo Oro”.[i] Schmidhuber en el desarrollo del texto ampliará la idea diciendo que es una de las primeras en el mundo. Y no solo habla de esa obra, incluye otras más.

Juan Bustillo Oro (1904 – 1989) y Mauricio Magdaleno (1906 – 1986), fueron dos dramaturgos, que siendo jóvenes intentaron crear un teatro que reflejara la realidad social posterior a la revolución mexicana. Intentaban, además integrar las tres apreciaciones estéticas teatrales dominantes en la época: el teatro de influencia española, el influido por la vanguardia europea y el mexicanista, cosa que lograría de manera definitiva, Rodolfo Usigli en 1938, con El gesticulador. Bustillo y Magdaleno, a su intento lo denominaron Teatro de Ahora.

 

Con ese espíritu fue como Bustillo Oro llegó a la creación de su obra: Los que vuelven.  De las creaciones del Teatro de Ahora y sus autores, Schmidhuber dice: “Con una dramaturgia que hoy

 

 

 

muestra madurez y conocimiento, escribieron y produjeron obras que siguen siendo modelo de teatro comprometido…” y más adelante habla  de “…lo visionario de sus temas…”. El 12 de febrero de 1932, inauguraron una primera temporada con cuatro obras, tres escritas por ellos y una traducción, que se cerró con la presentación de Los que vuelven, que es la que a este trabajo interesa, por su temática migratoria. No hubo más temporadas aunque sí más obras de los autores.

En especial de la obra Los que vuelven dice Schmidhuber: “Los tres tiempos conforman una estructura dramática excepcional y el grado de realismo alcanzado es pionero en el teatro mexicano”.

Y a continuación nos expone el argumento:

La trama narra la desmembración de una familia mexicana que había emigrado a los Estados Unidos para huir de la revolución y del hambre, pero que es deportada con violencia por el gobierno estadounidense debido a la gran depresión económica. Las crónicas sobre la gran depresión de 1929 nunca han presentado las injusticias perpetradas a mexicanos y las formas de deportación, no importaba que la permanencia de algunos fuera legal, ya que el gobierno de los Estados Unidos había tomado la decisión de conservar emigrantes que vinieran de Europa y deportar a los hispanos. José María Toro (Chema) y su esposa Remedios intentan escapar de la deportación obligada y buscan el apoyo de una hija casada con un obrero de origen irlandés en una ciudad del norte de los Estados Unidos, mientras tratan de localizar al hijo, quien había sufrido la mutilación de la mano derecha en un accidente fabril… Molesto por la carga económica, el yerno delata a los suegros a la oficina de migración y los viejos son deportados con violencia …Chema fue deportado hasta la línea fronteriza, pero llegó a su patria sintiéndose triste porque Remedios había muerto en el traslado. Ya en tierras mexicanas, el padre “más viejo y más encorvado” descubre en una pira crematoria, un cadáver al que le falta la mano derecha y concluye que es la de su hijo. En la escena climática de la pieza, el viejo provoca a un guardia mexicano para que le dispare mortalmente.

Por su temática esta obra, que refleja un infierno de injusticias y de desesperación, (verismo y realismo), pareciera escrita para nuestros tiempos —los días en que en Norteamérica la entraña salvaje domina a su espíritu humanista y democrático—, en los que se ha vuelto cotidiano saber sobre repatriados o deportados. Pero sobre todo, conocer en los medios o de voz de los afectados cómo se desgarran hogares, se dividen familias de mexicanos que dejan miembros del otro y de este lado de la frontera mexicana – norteamericana, extrañando o llorando por los suyos, con frecuencia niños, como los enjaulados en los “albergues” de los que nos llegan imágenes estrujantes (mayo – junio 2018).

Schmidhuber, no se ancla en Los que vuelven y en la época en que fue escrita y presentada. Más adelante refiere que:

Con la problemática migratoria se han escrito varias obras en décadas posteriores, sobresalen: Braceros (mojados, wetback), de la tamaulipeca Rosa de Castaño (1910-?), cuadro dramático sobre los problemas sociales y de seguridad fronteriza; Los desarraigados de José Humberto Robles (1921 - 1984), drama sobre la pérdida de identidad de los emigrantes; Acá de este lado, del regiomontano Guillermo Alanís (1953 – 1996), comedia sobre la problemática familiar de los que permanecen en México mientras un pariente emigra. Sin embargo, ninguno ha logrado captar la tragedia de la migración mexicana ni ha alcanzado la calidad dramatúrgica de Los que vuelven

Hasta aquí el estudio de Schmidhuber.

 

 

b.

En el propósito que nos anima encontramos otro documento valiosísimo que seguiremos para complementar este texto: El tema de la migración (hacia los Estados Unidos) en algunas obras del teatro mexicano, por Hugo Salcedo Larios y Andrea Spears Kirkland, Universidad Autónama  de Baja California.[ii]

Los autores empiezan su trabajo, reseñando Los que vuelven de Bustillo Oro, reconociendo sus méritos.

No abundaremos más en ella por razones obvias.      

La siguiente obra que analizan es Los desarraigados (que ya mencionaba Schmidhuber) de J. Humberto Robles escrita en 1955. Por el solo título entendemos cuál es el tema de la obra. Por su calidad dramática y el tratamiento de esta problemática, fue “elegida para inaugurar en 1956 El Granero, un espacio de experimentación teatral, ubicado en la ciudad de México, entendiendo con ello el interés sobre el tema y el debate en torno a la migración hacia Estados Unidos, por parte de las instituciones culturales oficiales.”

 

Continúan su ensayo, expresando:

 
Poco más de dos décadas después, en 1979, Víctor Hugo Rascón propondría su texto Los ilegales, cuya dedicatoria contiene un trasfondo político pero encuadrada en una mirada pesimista: ´A los trabajadores indocumentados que víctimas de un injusto sistema económico y obligados por el hambre, cruzan la frontera del Norte de México y encuentran en el otro lado solamente humillaciones, robos, lesiones... y si bien les va, la muerte.

 

Siguiendo el documento, entendemos que, esta obra teniendo como hilo conductor la aventura de tres parejas procedentes de diferentes partes de México, pretende contraponer la vida y el desarrollo de ambos lados de la frontera, y la sobrevaloración que de aquél (E. U.) hace en el imaginario del migrante, que olvida, ignora o pretende pasar por alto los aspectos oscuros de este último ambiente. Así, la obra de manera ficcionada expresa hechos sucedidos en 1977, cuando una secta de fanáticos racistas efectuaron  “atentados, atracos y quemas de viviendas; o bien, se refiere a los ilegales torturados ese mismo año por el granjero George Hannigan y sus dos hijos, en contra

de grupos de inmigrantes en el estado de Arizona”.

 

Son los tiempos en los que “se dan a conocer las propuestas del entonces presidente Jimmy Carter (1977-1981) para restringir la entrada de trabajadores inmigrantes de México a Estados Unidos, se incrementa la fuerza policíaca fronteriza caracterizada por un alto nivel de agresividad, se implementa una política fiscal que se deriva en una mayor sangría de los ingresos de los indocumentados...”

 

A continuación, analizan una obra más moderna:

 

 

 

 

 

 

Más próximos en el tiempo, nos encontramos con un texto de amplia significación y sentido. Se trata de la obra Papá está en la Atlántida, de Javier Malpica, que obtuvo el Premio Nacional de Dramaturgia Víctor Hugo Rascón 2005, y que se instaura bajo una forma y temática que recurre a la frontera, trayendo a cuenta el trasunto temático ya referido; pero no quedando sólo en eso. Su exposición reposa en diez escenas dialogadas que permiten ir reconstruyendo la imagen del otro (de los otros: la abuela, el papá y la madre muerta en primer plano; pero también la figura de la amiga Graciela, de los primos, de la maestra, de los tíos), soltando de manera pausada la información que nos descubre la travesía de los únicos personajes que intervienen en el drama, y que resultan ser los dos hermanitos de once y ocho años en su propio viaje al norte mexicano: desde la capital del país hasta el desierto en Arizona, al ansiado reencuentro con su padre que se ha ido en busca de trabajo.

 

Es una obra que discurre entre la ternura de los pequeños, sobre todo el menor (ocho años) y la brutalidad de la travesía y la realidad en el país de llegada.  El niño en su inocencia confunde la ciudad de Atlanta con la mítica Atlántida. El mayor (once años) rebaja con su explicación la maravillosa expectativa de su hermano menor al nivel de sueño americano, la dimensión que él mismo ha construido en su imaginario, que desilusiona al pequeño.

Pero más allá del contenido, los autores señalan la importancia de los recursos formales de esta obra que sustentan sus méritos para obtener el galardón señalado: “El texto se expresa mediante la modernidad de la forma; es decir, a través de la experimentación del recurso literario que en este caso se refleja en el uso mínimo de las didascalias, la dinámica de la secuencia discursiva, la economía de los personajes, la contundencia de las acciones y la potenciación de los silencios que incrementan la tensión dramática”.

Rematan, los autores su estudio con la obra intitulada: La cubeta de los cangrejos, de Juan Carlos Embriz que anunciaban se publicaría en 2010. Desconocemos si fue así. Refieren que se trata de una obra que:

En catorce escenas, cortísimas y de alto voltaje que se suceden como una rápida descarga, se construye la pieza que utiliza también los recursos de la modernidad más apreciable quizá por el espectador de ahora. Encontramos en el texto personajes reconocibles, multiplicidad de espacios que van desde la terminal de autobuses en Toluca, en el centro del país, hasta un barrio de Los Ángeles en California, ambivalencia en algunos de sus pasajes, violencia y también desamparo.

De todas las obras expuestas esta es la que al parecer analizan los autores con más profundidad, tal vez por ser la más reciente. Destacan muchos aspectos formales de la obra y de su contenido y mensajes, que van desde lo dramático hasta los cómico, pasando por la alegoría y la fábula.

La alegórica anotación respecto a la cubeta de crustáceos que refiere en conjunto la obra no resulta menos cruel cuando alguien se propone “chingar” al otro y le jala de las patas para que no salga del contenedor y se salve de caer en la cacerola. Los cangrejos de origen mexicano –se dice no sólo en el texto, sino en el extendido imaginario popular– son tan pendejos que obligan al otro a regresar a su redil; y la almeja mexicana alegoría resulta igual de pendeja cuando se enfrenta al cangrejo en una entronizada lucha: la almeja lo aprisiona con su concha y el cangrejo con la tenaza. Y mientras están en esa interminable batalla cuerpo acuerpo, llega solaz el pescador y se lleva a ambos a su cazuela mientras expresa su felicidad:

¡Cenaré sopa de almeja con cangrejo!

¡Ay qué pena de la almeja por pendeja!

¡Ay qué pena del cangrejo por pendejo!

                                                                                                                                         

 

 

 

 

Concluyen con un resumen en el que se indica que “…el abrevadero temático que presenta la migración mexicana hacia Estados Unidos se refiere en su literatura dramática con amplitud respecto de sus motivaciones, circunstancias o las peripecias de viaje de los personajes y sus imaginarios individuales o colectivos... “

 

c.

No se dispuso de un documento que hiciera una reseña completa de la producción dramática en lo que va de la década, sólo reseñas aisladas. Queda como tarea seguir investigando. En las incursiones que se hicieron en internet encontramos tres obras significativas tanto por aspectos formales como por nuevas orientaciones en sus visiones:

 

Irving, de David Grimaldo, reseñada por Gardenia Mendoza para La Opinión de los Ángeles ( CDMX 06 de febrero de 2018), en la representación que se hizo en la sede de la organización civil New Comienzos.

 

La visión del autor y de la obra es diferente según se aprecia siguiendo la reseña de Mendoza. Es radicalmente distinta a la de autores anteriores: “David Grimaldo, un exmigrante retornado para estudiar teatro, resumió el escenario con dos actrices y un guión que sorprende por mostrar a la diáspora como responsable de su propio destino, no como víctima”.

 

Nueva York versus El Zapotito, de Verónica Musalem, dramaturga juchiteca,  puesta en escena por Hilda Valencia, para Teatro El Milagro, reseñada por Cirenia Celestino para Cimacnoticias (México, D.F., 28.02.2014).

 

Es una obra que aborda el tema desde un punto de vista, hasta antes de ella, no muy explorado: la migración femenina, particularmente de Oaxaca, vista además por  mujeres, las que se quedan y las que se van.

 

Una bestia en mi jardín, de Valentina Sierra Bárcena, obra que trata el fenómeno migratorio centroamericano a su paso por México, apreciado a través de la mirada de un niño. “… una historia para niños que mostrará las diferentes caras del tren llamado La Bestia…” , reseñada y posteada por Paax Sound. Esta obra estuvo en escena en el teatro El Granero, de la Ciudad de México, hasta mediados de Mayo de 2018.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Concluímos esta ennumeración de obras de teatro destacando el planteamiento original del  trabajo: la migración es fuente de inspiración para el arte, en este caso la dramaturgia, de la misma manera que el absurdo y los terrores de la vida fueron para la tragedia griega. Los autores mexicanos han utilizado la temática con imaginación, inteligencia y calidad artística, conduciendo la mirada del espectador hacia las vicisitudes de la vida del migrante, generando en aquél conciencia e interés en el fenómeno de la migración. Y un hecho relevante, que una de las obras referidas: Los que vuelven, del dramaturgo Juan Bustillo Oro, es la primera, en el país, sobre la temática y una de las pioneras a nivel mundial.  

 

 

Austreberto Miquirray Ortiz, Ciudad de México - Cuernavaca, 16 de junio de 2018.

 

 

 

[i] Guillermo Schmidhuber de la Mora, « La primera obra de temática migratoria en el teatro mexicano : Los que vuelven, de Juan Bustillo Oro », Amérique Latine Histoire et Mémoire. Les Cahiers ALHIM [En línea], 18 | 2009, Publicado el 15 julio 2010, consultado el 09 junio 2018. URL : http://journals.openedition.org/alhim/3292

 

[ii] Hugo Salcedo Larios y Andrea Spears Kirkland, «El tema de la migración (hacia los Estados Unidos) en algunas obras del teatro mexicano», Universidad Autónoma de Baja California (No se encontró fecha de publicación, ni medio en el que se hizo. Por las consultas que aparecen, se supone que fue en 2010)

JUNTOS CONTRA EL DESEMPLEO

América sin Muros realiza en sus oficinas el “Taller de Reinserción Laboral”, de forma gratuita, para la comunidad migrante y deportada.

 

 

 América sin Muros crea iniciativas para impulsar el empleo y contribuir a la construcción de una sociedad menos violenta y más productiva.

 

Redacción | América sin Muros

 

“Es un placer apoyar a las personas que buscan crear un buen camino”, indicó Kino Miquirray, Presidente de América sin Muros durante el “Taller de Reinserción Laboral” que se realizó en la sede de la asociación, en la colonia Roma, el pasado 28 de agosto. “La realidad, de repente, nos enfrenta a situaciones adversas. Nuestro objetivo es que todas las personas reciban oportunidades y un trato digno, sin importar su condición legal”, agregó el Presidente de la asociación a los asistentes.

 

El taller gratuito fue impartido por el Mtro. Isaac Hernández, quien gracias a su experiencia en el área de recursos humanos dio consejos a las personas interesadas en conseguir un empleo, tanto en México como en el extranjero. Durante cuatro horas expuso los principales puntos a tomar en cuenta al momento de realizar una búsqueda de empleo, dio tips sobre la elaboración del CV, explicó cuál debe ser su estructura y desarrolló estrategias personalizadas para tener una búsqueda exitosa; todo esto,  acorde a los perfiles de los participantes.

 

El público estuvo conformado por ciudadanos retornados de los EUA a México, migrantes latinoamericanos, jóvenes profesionales que buscan un ingreso al mundo laboral, personas en transición de carreras y adultos mayores. “Dar más herramientas a la comunidad migrante para su reinserción laboral es una de nuestras prioridades”, aseveró Bernardo Méndez Lugo, Director Ejecutivo de América sin Muros.

 

Juan Sanjurjo, de nacionalidad cubana, mostró especial interés en el tipo de estrategia a desarrollar para tener una búsqueda exitosa. Para Sanjurjo no ha sido fácil conseguir empleo, a pesar de ser técnico electricista y de aire acondicionado, con más de 30 años de experiencia. “Tengo 59 años, a mi edad es más complicado conseguir trabajo pues se le da prioridad a los jóvenes”. Durante el taller, recibió consejos por parte del Mtro. Isaac Hernández sobre cómo saber vender mejor sus habilidades a las empresas. “Me sirvió mucho pues ahora sé que debo resaltar mi edad y experiencia laboral como virtudes”, comentó Juan Sanjurjo.

 

Entre los puntos más importantes que se explicaron en el taller destacaron, el conocer cuáles son los verdaderos motivos por los que una persona busca empleo y definir cuál será el compromiso personal y profesional con la empresa. En cuanto a la presentación, el Mtro. Hernández destacó la importancia de realizar un CV breve y guiado por objetivos, así como la importancia de la imagen de un profesionista en las redes sociales. En este punto recomendó ser cuidadosos de la información que se sube a Internet y mostrar consistencia en los datos que se publican en las distintas redes.

 

El taller fue bien recibido por los más de 20 asistentes; los cuales mostraron mucho interés en seguir participando en las actividades realizadas por la asociación civil América sin Muros. Este tipo de iniciativas se realizan bajo el consenso de los beneficios con los que el empleo contribuye a una sociedad menos violenta y más productiva.

 

UNIR ESFUERZOS PARA DIGNIFICAR AL MIGRANTE

Visibilizar a la comunidad de mexicanos en EUA, dignificar a los retornados y crear instituciones más empáticas fueron algunos de los temas que se abordaron durante el Segundo Encuentro de Investigación y Acción en Temas Migratorios.

 

Mónica Vázquez | América sin Muros

 

“Todos los migrantes que salen del país buscan las oportunidades que no se les dan en casa, esto es una llamada de atención para los gobiernos de los estados. Necesitamos proveer a los ciudadanos de seguridad, bienestar y vivienda. Los migrantes son muy valientes, pues no cualquiera se atreve a viajar a un lugar desconocido sin hablar el idioma y jugándose la vida”, comentó Medardo Serna González, Rector de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo durante la ceremonia de inauguración del Segundo Encuentro de Investigación y Acción en Temas Migratorios “Hacia la protección de los Derechos Humanos de las personas migrantes y sus familias”. El cual se realizó el 2 y 3 de agosto en Morelia, Michoacán, en el Centro de Información, Arte y Cultura de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. América sin Muros ha participado en los dos encuentros y es parte de las asociaciones e instituciones convocantes. 

 

Michoacán es el primer receptor de remesas de México, al cierre de junio del presente año ingresó 1,640 millones de dólares, 11% más de lo captado el año pasado, durante el mismo periodo. Sin embargo, “la relación que tiene el Estado con EUA necesita cambiar”, según María Elena Rivera Heredia, coordinadora del Centro Nicolaita de Estudios Migratorios (CENIEM). “Necesitamos que el trato que dan a nuestros migrantes mejore. También es urgente que demos un trato digno a las personas que atraviesan por el país. Todo esto lo podemos lograr con el apoyo de los clubes y asociaciones de migrantes”.

 

Al encuentro asistieron personas que realizan trabajos de investigación sobre migración, académicos, clubes de migrantes, organizaciones civiles, instancias gubernamentales nacionales e internacionales que trabajan con migrantes y sus familias. El objetivo era abarcar las diferentes etapas y circunstancias del proceso migratorio: personas que radican fuera de México, retornados, población en tránsito en este país, migrantes de otros países que se quedaron a radicar en México, migrantes que van y vienen, jornaleros agrícolas migrantes, desplazados y refugiados, entre otros.

 

"Anualmente llegan 400 mil migrantes del Salvador, Guatemala y Honduras, los cuales requieren de una atención especializada. Alrededor del 40% se queda en México pues la situación en sus países de origen es difícil", comentó Bernardo Méndez Lugo, Director Ejecutivo de la Fundación América sin Muros, durante la ponencia Escenarios posibles de la situación de Derechos Humanos de migrantes y transmigrantes en México al inicio de la administración de AMLO. “Con este Segundo Encuentro se espera continuar favoreciendo un mayor entendimiento y colaboración tanto a nivel local, regional, nacional e internacional desde diferentes enfoques y áreas de conocimiento”, concluyó el Mtro. Méndez Lugo.

 

Para contar con un panorama amplio e incluyente de los avances actuales en torno a los estudios migratorios se realizaron distintas conferencias, simposios, mesas de diálogo y talleres. En los cuales se analizaron los temas pendientes y los retos a futuro, en el camino a la construcción de políticas públicas que deriven en programas que beneficien a los migrantes y sus familias y que contribuyan al desarrollo de México.

 

 

El trauma migratorio en la era de Trump

“La gente indocumentada, en EUA, vive con terror por la deportación. Aunque algunos lograron legalizarse temen por el estatus de sus familiares. Existen muchos traumas en la población migrante, muchos son del pasado, otros son generados por el contexto actual”, comenta Yvette G. Flores, académica de la Universidad de California, en Davis, durante la conferencia magistral: El trauma migratorio y la retraumatización en la era de Trump.

 

Para la académica las tácticas que utilizan las autoridades migratorias son deshumanizantes, citó como ejemplo los centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) conocidos como hieleras. “Muchos migrantes sufren trauma antes de salir de casa, durante el viaje y después en su lugar de destino. Anhelan y sufren por su tierra natal, tienen en la memoria el recuerdo de sus pueblos y tienen miedo a olvidarlo. Viven con la esperanza de recuperar lo perdido”, comentó G. Flores.

 

Uno de los momentos más importantes de la conferencia fue cuando la Doctora en Psicología Clínica habló sobre los conflictos que viven las familias migrantes, en EUA: “me tocó trabajar con dos hermanos, uno de ellos era dreamer y su hermana tenía nacionalidad estadounidense. A él le daba coraje que su hermana no quería estudiar ni aprovechar los beneficios que le brinda aquel país. Muchos otros sienten vergüenza de ser mexicanos, crecen con muchos problemas de identidad”. Asimismo invitó a la gente a reconocer los problemas emocionales por su nombre, y no asignar calificativos como el niño es distraído o malcriado.  

 

 

Acciones y propuestas de apoyo

Respecto a los programas de capacitación, profesionalización e investigación, Leopoldo Ramírez Serna, de INDESOL, hizo énfasis en la eficaz respuesta que tuvo el gobierno ante la crisis humanitaria que vivió la ciudad de Tijuana, durante el 2017. “La ciudad es una Torre de Babel, hay personas de 22 nacionalidades. En diciembre del año pasado teníamos 38 mil deportados. Gracias al apoyo de los albergues y de la iglesia, sobre todo evangélica, tuvimos un porcentaje mínimo de personas en la calle”.

 

Uno los retos más importantes que enfrenta el gobierno de los estados es la reinserción de los migrantes deportados. Según cifras recientes, la deportación de michoacanos superó el número de emigrantes, en el Estado de Michoacán. “Los retornados sufren de muchas trabas, sobre todo para la gente mayor. Algunos vienen con problemas de salud, para ellos, las puertas laborales están totalmente cerradas”, comentó Idalí de la Piedra, de la Asociación de Migrantes Retornados, durante la mesa de diálogo con migrantes: Acciones y propuestas para apoyar a los migrantes y sus familias en sus comunidades de origen, destino y retorno.

 

“Mucho del desarrollo de los pueblos viene del dinero de los migrantes. Aunque se desarrolló el programa 3x1, que apoya las iniciativas de los mexicanos que viven en el exterior, faltan mejores programas”, comentó Marco Antonio Rodríguez, migrante de San Ana Maya. Durante la mesa también se invitó a unir esfuerzos y a reforzar la presencia de los migrantes en EUA, “hay más de 200 mil michoacanos dreamers del otro lado, necesitamos apoyarlos para que sea visibles”,  comentó el activista Macario Ramos Chávez.

 

 

Defensa de los Derechos Humanos

“Se necesita hacer un abordaje interinstitucional, los migrantes tienen muchas necesidades laborales, de vivienda y de salud”, agregó Xóchitl Castañeda, de la Iniciativa de Salud de las Américas, de la Universidad de California, en Berkeley, “es necesario que el sistema esté preparado para las necesidades de la gente que retorna a México”, concluyó Castañeda durante el simposio: la defensa de los derechos humanos de poblaciones de alta vulnerabilidad.

 

La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) inauguró el Centro Nicolaita de Estudios Migratorios, en 2016. Con este centro como plataforma, investigadores de la Universidad Michoacana trabajan en labores de investigación relacionadas al aspecto social, económico, jurídico, médico y psicológico de la población migrante en el Estado y el país.

 

 

 

LA MIGRACIÓN Y EL CINE

El mojado cruza el río…, y se enciende la linterna mágica

 

En un trabajo anterior se hablaba, en forma rápida y somera, de los efectos de la migración mexicana y centroamericana en la música popular.

Éste se asomará al cuarto oscuro del hijo, nieto o bisnieto, según se le vea —pasó por muchas transformaciones— de la linterna mágica: el cine.

Sí. No podría ser ajeno el arte-industria a ese fenómeno migratorio tan señalado por aspectos económicos, sociales, políticos, pero sobre todo por la estela oscura de separaciones y nostalgias, de sufrimiento y crueldad, de discriminación e incomprensiones, vejaciones y violaciones a los derechos humanos, de  falta de respeto al semejante, de parte de aquellos que aceptan y repiten: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” y que apenas si lo respetan entre los de su mismo color, raza, clase, grupo económico o político.

Lo ha hecho en el campo de la ficción y en la documentación.

Una de las películas mexicanas sobre el tema que nos viene a la mente es Espaldas Mojadas (1955), tal vez la más antigua en este país, dirigida por Alejandro Galindo, con los papeles protagónico de David Silva y Martha Valdés. Después vendrán muchas. De hecho la migración, los mojados o los braceros, fueron en  algún momento un tema atractivo para el cine mexicano cuando se agotó la vena que explotó la llamada época de oro del cine mexicano.

Señalamos algunas producidas en las últimas décadas La bestia de Pedro Ultreras, La Jaula de Oro de Diego Quemada Diez, El Norte de Gregory Nava, Coyote de Chema Rodríguez.

Espaldas mojadas trata muchos de los aspectos y temática que al principio señalamos.  Gira en torno a la historia de un hombre que quiere salir del país por problemas con el cacique de su pueblo, pero una vez en los Estados Unidos, tiene problemas de comprensión y humillación, con un jefe, y se ve obligado a regresar a México. No le quedó alternativa. Los conflictos que vive se contextualizan en el entramado que tejen coyotes, contratistas americanos y problemas laborales y sociales de los migrantes en la frontera.

 

 

 

 

La Bestia sin comprometerse con  una historia específica, cuenta la estrujante historia colectiva de la migración centroamericana. Yendo tras migrantes procedentes de diversos países de la región, desde la frontera mexicana-guatemalteca, hasta llegar a la mexicana-estadounidense: “Estados Unidos el sueño de cualquier migrante centroamericano, México su peor pesadilla”, refiere la película. Siguiéndolos, narra, documenta, los sufrimientos de los migrantes centroamericanos que pretenden llegar a los Estados Unidos, a través del territorio mexicano. Es la más documental de las señaladas películas —apunta orígenes, destinos, situaciones, actitudes humanas, albergues… —, pero también tiene un gran contenido artístico, que ahora sólo destacamos.

El Norte sobre la historia, real o ficcionada, de dos hermanos que se ven obligados a emigrar de su originaria Guatemala, va  bordando sus vicisitudes a través del viaje por México y su estancia en Estados Unidos. Esta película es más artística que documental, aunque tiene su mensaje. Este podría ser: Los migrantes están atrapados entre dos realidades: sus países de origen que los expulsan y la de los Estados Unidos, que los repele o eventualmente, forzadamente, los destina a las actividades más modestas.

Coyote es una historia que avanza sobre el viaje de tres migrantes, un muchacho y dos mujeres que son conducidos por una persona que declara abiertamente ser un coyote. Él parece justificar su trabajo pretendiendo demostrar que es un servicio necesario de apoyo a los migrantes para facilitarles su caminar en el transcurso de su aventura. Y sí, en la narrativa de la película así lo va desarrollando, aunque a veces los migrantes que lo siguen le señalan que se ha equivocado. Lo que finalmente demuestra es que él es un coyote bueno, un tanto democrático, porque permite la discusión. Por supuesto trata de seducir a una de las mujeres, sin recurrir al acoso.    

Existen muchos filmes, de diferentes nacionalidades, que tratan la temática de la migración centroamericana. Hay, por ejemplo, una película nicaragüense que habla de la migración desde Nicaragua hacia Costa Rica, Mojados (producida por Bicicleta), y otra guatemalteca, El sueño del migrante, de Edwin Molina, sobre guatemaltecos que pretenden alcanzar el sueño americano. Tanto la nicaragüense como la guatemalteca coinciden con sus similares mexicanas en cuanto al mensaje o mensajes que desean transmitir, al espectador.

Subrayaremos lo que es el tema principal de este trabajo. Que todas ellas se inspiran en la migración. No es la migración un tema que surge marginalmente o como un accesorio; es el tema central y dominante. Desde luego a veces para desarrollar la obra puede escogerse una historia dramática o trágica, pero siempre el contexto será el fenómeno migratorio. A veces no hay una historia muy definida, y la película se orienta más por servirse del camino de un grupo específico de migrantes, para documentar todo el fenómeno.  Insistimos: Hay una gran fuerza de la temática, la migración, que despierta la inspiración de la cinematografía. Lo hace con matices que se deslizan, como en un cuadro policromático desde los claros a los obscuros profundos, desde la alegría hasta la tragedia, pasando por el drama que pareciera el espíritu constante y amenazante de un final fatal o por lo menos de consecuencias graves. Muy pocos se dan los finales felices. Habrá que ver si ello coincide con la realidad.

 

 Austreberto Miquirray Ortiz, Cuernavaca, Mor.  22 de mayo de 2018

miquirrayortiz2007@hotmail.com