“NADA PARA EL MURO”, EL MENSAJE DE PELOSI A TRUMP

Mientras que Donald Trump se aferra a obtener presupuesto para la construcción del muro fronterizo. La demócrata Nancy Pelosi planta una firme oposición al presidente de EUA.

El presidente Donald Trump exige fondos para el muro con México y la demócrata Nancy Pelosi se los niega. Foto: Gulf News

América sin Muros  | AFP, EF, AP

Terminar con el cierre parcial de la Administración, que empezó el 22 de diciembre, parece imposible. El día de ayer, el presidente Donald Trump, los líderes repúblicanos y demócratas del Congreso se reunieron en la Casa Blanca para negociar la parálisis presupuestaria, pero sin resultados útiles.

El propio Trump advirtió que mantendrá el cierre de la Administración el tiempo que "haga falta" e insistió en la financiación del muro fronterizo con México.

“Tristemente, no existe una verdadera Seguridad Fronteriza sin el muro”, tuiteó Trump la noche del 2 de enero, después de mantener una reunión con los líderes del Congreso. Foto: Twitter

El capricho de Trump

Nancy Pelosi y el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, criticaron la actitud de Trump por mantener al país "rehén" por su intención de aprobar más fondos para el muro, una de las promesas estrellas de la campaña electoral del republicano.

Pese a que Trump sigue firme con su intención de mantener la Administración parcialmente cerrada si no logra obtener los fondos, el mandatario insistió en que México ya está pagando la construcción de la cerca fronteriza a través del acuerdo de libre comercio renegociado el pasado año, conocido como T-MEC.

"México está pagando por el muro a través del nuevo acuerdo comercial T-MEC. Gran parte del muro ya ha sido completamente renovado o construido. Hemos hecho mucho trabajo", señaló el gobernante en su cuenta oficial de Twitter. Sin embargo, ese tratado comercial aún no ha sido aprobado por el Congreso estadounidense, y, por ende, no ha entrado en vigor.

Tuit en el que Donald Trump asegura que México ya está pagando la construcción del muro a través del acuerdo comercial T-MEC. Foto: Twitter

Nancy Pelosi, líder de la oposición

Desde el 22 de diciembre el gobierno de Estados Unidos está cerrado por falta de acuerdos en el presupuesto para el muro fronterizo. Foto: Cambria Press

Los demócratas estadounidenses asumirán el día de hoy el control de la Cámara de Representantes con la promesa de desafiar al presidente y reabrir el gobierno. Sus principales batallas se librarán en temas de migración, salud y medio ambiente; así como dar seguimiento a las investigaciones sobre la injerencia rusa.

La demócrata Nancy Pelosi, este jueves se convirtió en la política más poderosa de Estados Unidos al ser elegida como presidenta de la Cámara de Representantes del nuevo Congreso, puesto que la situaría como líder de la oposición.

 

 

 

 

¿Y SI FUERAN TUS HIJOS? DOS NIÑOS GUATEMALTECOS MUEREN EN CUSTODIA DEL GOBIERNO ESTADOUNIDENSE Y AL MUNDO POCO LE INTERESA

América sin Muros | Fuentes: AP, Efe.

La imagen de Aylan Kurdi, el niño de tres años muerto sobre la arena de una playa turca conmocionó al mundo y cambió las políticas de migración en Europa.

Las declaraciones políticas sobre esta imagen también fueron contundentes. "Cualquiera que haya visto esas fotos esta noche no habrá podido evitar conmoverse y, como padre, me siento profundamente afectado al ver a este niño en una playa de Turquía", dijo el entonces primer ministro británico David Cameron.

Cuatro años después se repite la historia con las vidas de Jackelin Caal y Felipe Gómez de siete y ocho años de edad. Estos niños salieron de Guatemala con la Caravana Migrante, en el mes de octubre, y murieron bajo custodia del gobierno estadounidense el 8 y 25 de diciembre, luego de haber sido detenidos junto a sus padres en la frontera. Caal falleció de deshidratación, y Gómez supuestamente de fiebre. Aunque la noticia dio la vuelta al mundo poco seguimiento se ha dado al respecto. En lugar de causar una actitud solidaria hacia la migración, Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, omitió cualquier comentario. Mientras que, Donald Trump, presidente de EUA, pidió endurecer la política migratoria para evitar el paso de gente e insiste en la construcción del muro.

La muertes de los niños Jackelin Caal y Felipe Gómez exhiben la falta de protección a la niñez migrante. Foto: Reuters

Falta de acciones

Los niños, niñas y adolescentes que llegaron a México con la Caravana Migrante siguen necesitando ayuda. Solo así se podrá garantizar su protección y bienestar. Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) alrededor de 2,300 niños migrantes ingresaron a México entre el 19 y 22 de octubre, y sus necesidades de protección, salud, higiene y alimentación continúan.  A pesar que se solicitó a los gobiernos priorizar el interés de la infancia en el proceso migratorio, los casos de Jackeline y Felipe demuestran lo contrario.

México insiste en su labor humanitaria al instalar albergues y permitir el paso a personas indocumentadas, EUA examina las posibles causas de las enfermedades por las que murieron los niños. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza estadounidense (CBP por su sigla en inglés) informó este miércoles que practicarán nuevas pruebas médicas a los niños migrantes que sean detenidos en la frontera. También solicitó al gobierno mexicano que investigue por qué hay un aumento en las enfermedades respiratorias entre los migrantes centroamericanos. Al respecto, el gobierno de Guatemala envió una nota diplomática a EUA solicitando una investigación clara sobre el fallecimiento del menor de edad.

Medidas que no resuelven la crisis humanitaria que se vive en la frontera México-EUA.

 

DÍA INTERNACIONAL DEL MIGRANTE 2018: ENTRE EL NACIONALISMO Y LA XENOFOBIA

258 millones de personas, el 3% de la población mundial, son migrantes. Para tener una idea de la cifra, esto equivale a la suma de toda la población de Argentina, Brasil y Ecuador.

Algunos viajan de manera segura, pero miles mueren de hambre, sed o agotamiento en el intento de llegar a otro país. Otros son víctimas de asaltantes, terroristas, traficantes de personas y de órganos.

 

El Día Internacional del Migrante llega este año en medio de una polémica represión contra la inmigración en la frontera entre Estados Unidos y México, y el esfuerzo de Donald Trump para construir un muro a lo largo de la misma. El presidente ha amenazado con cerrar el gobierno federal si los legisladores no aportan $ 5 mil millones para su promesa de campaña de construir el muro. Mientras tanto, caravanas con miles de solicitantes de asilo se han encontrado en un limbo justo fuera de las fronteras de la nación.

 

Miles de migrantes también han sido detenidos por las autoridades de Estados Unidos después de cruzar el país, muchos de los cuales buscan asilo por violencia, pandillas, hambre y persecución en Centroamérica.

 

Construyamos puentes juntos

En América sin Muros entendemos la migración como un poderoso motor del crecimiento económico y cultural. La movilidad permite a millones de personas buscar nuevas oportunidades, beneficiando a comunidades de origen y destino por igual.

 

Sin embargo, cuando no existen las regulaciones adecuadas, la migración puede intensificar las divisiones dentro y entre las sociedades, exponer a las personas a la explotación y el abuso.  Este mes, el mundo dio un paso importante con la adopción del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular. Aunque no todos los países lo firmaron, la mayoría de los miembros de las Naciones Unidas se comprometieron a respetarlo. El Pacto está centrado en las personas y enraizado en los derechos humanos. Señala el camino hacia más oportunidades legales para la migración y una acción más fuerte para acabar con la trata de personas.

Migrar no es un delito, migrar es un derecho.

griseldasanmartin.com

 

NIÑOS SIN RASTRO

Cuando un menor de edad decide emigrar, poco se sabe de su paradero. Pues el éxito de su viaje consiste en ser invisible. En México corren el riesgo de desaparecer bajo redes de trata, venta de órganos y prostitución infantil.

No existen bases de datos que permitan seguir las rutas migratorias o el destino de los menores de edad no acompañados. Foto: Unicef/Ojeda.

Mónica Vázquez | América sin Muros

 “Los niños migrantes no acompañados desaparecen y nadie los reclama. No existe una huella en la memoria de sus familiares. Incluso, algunos huyen de sus padres sin avisar a nadie”, comenta Rubén Figueroa, defensor de los derechos humanos de los migrantes. Cuando un niño decide salir de casa lo hace sin dar noticia y pocas veces alguien se preocupa por su paradero. De acuerdo con Figueroa, que sigue de cerca la ruta migratoria, los casos de menores no acompañados son muy peculiares, pues son niños y jóvenes que viajan sin dejar rastro. “Son invisibles. En esencia son personas muy móviles, por eso deciden salir de casa y emprender un viaje del que poco saben”, comenta Figueroa, integrante del Movimiento Migrante Mesoamericano. En su camino pocos albergues tienen registros de ellos y menos información hay por parte de los traficantes.

El fenómeno de los niños migrantes no acompañados no es exclusivo de la región. Según datos de la OXFAM, desaparecen 28 niños migrantes al día en Italia, considerada como la entrada a Europa. Mientras que, la Asociación Alemana de Bienestar Infantil reportó que el número de refugiados menores de 14 años desaparecidos en Alemania aumentó en los últimos meses, ya que hasta octubre de este año se reportaron 902 casos a las autoridades.

En México no se tiene bases de datos que permitan seguir las tendencias de migración. Los números más indicativos se obtienen desde el Sistema de Inmigración Estadounidense (ICE). 

Según cifras publicadas por el diario The New York Times, 12,800 menores de edad fueron detenidos por migración de enero a septiembre de 2018. Cifra que se ha disparado en relación con los 2,700 menores detenidos hasta mayo del año anterior.

Se deben de considerar las distintas edades de los menores migrantes. “No es la misma experiencia la de un menor de 18 años a la de un niño de 10 años”, Abdel Camargo, investigador de la UNAM.  Foto:Otro País.

Motivos para huir

“Mi abuela quería que me fuera. Ella me dijo: Si no te unes a la pandilla, te disparará. Si te unes, la pandilla rival lo hará. La policía también te disparará. Pero si te vas, estarás a salvo”, testimonio de Kevin, de 17 años de edad, proveniente de Honduras. Él es uno de los jóvenes entrevistados para el estudio “Children on the Run”, a cargo de la Agencia de la ONU para Refugiados (ACNUR). Los hallazgos de éste demuestran que 48% de los niños, niñas y adolescentes forzados a abandonar sus casas, lo hacen a causa de la violencia y persecución ejercida por maras y otras pandillas.

La mayoría de los menores de edad que cruzan México provienen de los países denominados Triángulo Norte de Centroamérica -Honduras, El Salvador y Guatemala-. Algunos consideran a México como país destino, para otros su finalidad es llegar a Estados Unidos. La situación de violencia que los forza a huir les permite requerir la protección como refugiado en los países vecinos. Sin embargo, 75% de los niños que son detenidos por el Instituto Nacional de Migración (INM) no reciben información sobre sus derechos. Lo cual vuelve aún más vulnerable a esta población.

La segunda causa que forza a los niños a huir es la violencia en sus hogares. 21% mencionó haber sobrevivido a abusos por parte de sus padres o guardianes. “Mi padrastro solía pegarme. Se enojaba conmigo y me golpeaba con un cinturón, me golpeaba a mí o a mi madre con un tubo de metal. Si yo protegía a mi madre, él se enojaba más conmigo”, narra José, de nacionalidad mexicana.

75% de los niños que son detenidos por el Instituto Nacional de Migración (INM) no reciben información sobre sus derechos como refugiados. Foto: El Heraldo de Saltillo.

Emprender el viaje

La mayoría de los niños que migran sin compañía, salen caminando de sus lugares de origen hasta llegar a México, donde muchos optan por la ruta del tren. Debido a que esta población viaja de manera invisible, pocos son los datos recolectados. Sin embargo, la tendencia marca que la mayoría de niños menores de 10 años migran acompañados por algún familiar o traficante con la idea de llegar a EUA. Mientras que, los jóvenes menores de 18 años viajan solos. Ambos grupos suelen esconderse durante su trayecto para evitar asaltos y extorsiones.

“Es difícil dar detalle de esta población, pues es muy amplia y diversa. Algunos menores de edad viajan con coyotes o con personas que no son sus padres. Por la vulnerabilidad del viaje, a ellos también se les considera como no acompañados”, comenta Abdel Camargo,  investigador especialista en migración por la UNAM. Camargo destaca que un punto importante a considerar es la edad del menor que viaja solo: “Existe una marcada diferencia entre los menores de 10 años y los menores de 18. Un joven de 17 años que migra, muchas veces deja en casa hijos o ya tiene un historial delictivo”, agrega el investigador.

Su misteriosa desaparición

Los niños migrantes que desaparecen son asociados con la trata, venta de órganos y prostitución infantil.  “El éxito de su viaje consiste en ser invisibles. Cuando desaparecen no se sabe dónde terminan”, comenta Abdel Camargo.

Los gobiernos de sus países de origen no protegen sus derechos básicos. Para esto, el Estatuto de los Refugiados y su Protocolo de 1967 establece la protección internacional de todas las personas que requieran dicha ayuda. Aunque poco se instrumenta en México.

Se debe de considerar que muchos de los jóvenes que salen de sus casas sin compañía, no son reclamados pues sus familiares desconocen su destino. “Son niños con poco arraigo. No hacen llamadas a sus países de origen mientras viajan por México, tampoco crean núcleos durante su viaje”, comenta Rubén Figueroa, quien asegura que el mayor problema que aborda a estos niños es la falta de vínculos que generan en la sociedad.

 

AFRICANOS EN MÉXICO: ENTRE EL SILENCIO Y LOS SUEÑOS ROTOS

La migración extracontinental llega al país con la ilusión de cruzar a EUA. Al encontrar una frontera sellada y extremadamente violenta, algunos deciden quedarse en el norte para seguir intentando cruzar. Otros optan por encontrar trabajo en las grandes capitales del país.

Los migrantes africanos en México viven en la invisibilidad estadística y estructural. Foto: Cuartoscuro

Mónica Vázquez América sin Muros

 México es el principal corredor migratorio del mundo, cientos de miles de personas cruzan al año su territorio para llegar a EUA. Las políticas recientes del presidente Donald Trump dejan varadas en la frontera a poblaciones enteras. En últimas fechas una oleada de africanos ha pisado territorio mexicano. Según registros de la Secretaria de Gobernación,  dos mil 178 migrantes de África fueron presentados ante una autoridad migratoria mexicana, en 2017. Muchos se ven obligados a renunciar al sueño americano y buscan crear una vida en las ciudades mexicanas. Franck Crousteau y John Joachim son dos de los miles de africanos que se enfrentan a una cultura distinta y poco empática a ellos.

Viaje a ciegas

Cuando Frank Crousteau aterrizó en la CDMX se le confundió con un terrorista, en el aeropuerto lo pasaron a un cuarto y lo cuestionaron durante días. Lo peor es que nadie se podía comunicar en inglés con él, por lo que su estancia como detenido se prolongó. Pero al poco tiempo llegó una persona de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y lo llevó al refugio de Las Agujas, en Iztapalapa. Lugar que le brindó la oportunidad de solicitar sus trámites de refugio. Aunque a los pocos meses, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) se lo negó.

Frank Crousteau llegó a México a los 17 años de edad desde Camerún. Hoy solicita una visa humanitaria que le permita trabajar.

“Llegué a México en un vuelo con la finalidad de cruzar a EUA y reunirme con mis primos. Pero perdí mi pasaporte y me quedé en el país”, comenta Crousteau,  que salió de Camerún por persecución política. Según su narración, él vivía en un pueblo y se vio forzado a huir ya que por herencia debía asumir un cargo político y el grupo contrario lo atacaba. Atrás dejó la vida con su madre y sus tres hermanos. También dejó el sueño que compartía con su mejor amigo de ser el mejor ingeniero en informática: “Yo arreglaba computadoras”.  Ahora, en México trabaja en un café en la colonia Roma sirviendo mesas. “La gente de la zona es muy amable y en general me gusta vivir aquí”, agrega Crousteau. Hoy espera una resolución para tener una visa humanitaria que le permita trabajar de forma indefinida en el país.

La lucha que no tiene fin

Desplazados de sus hogares por la violencia política, pobreza y desigualdad personas de Camerún, Eritrea y la República Democrática del Congo emprenden travesías de más de 10 mil kilómetros con la esperanza de recibir el asilo en EUA. En la mayoría de los casos, su primera parada en el continente americano es Brasil. Sin embargo, la reciente elección del ultraderechista Jair Bolsonaro genera dudas sobre las nuevas tendencias migratorias que puedan surgir. 

John Joachim, de 50 años de edad, llegó a México por la frontera de Tapachula después de tres meses de viaje desde Brasil; país donde intentó quedarse en busca de un futuro mejor. A diferencia de Franck, él nunca anhelo el sueño americano. John viajó a América con la finalidad de generar dinero en algún país, y poderlo mandar a su familia en Nigeria.

Desde que se estableció en la CDMX, John trabaja en compañías de seguridad. Con un ingreso promedio de seis mil pesos mensuales, él sobrelleva sus gatos y ahorra para enviar dinero a su país. Al igual que su compañero más joven, John Joaquim pidió el refugio en México y le fue negado. El problema que le quita el sueño es que al no tener documentos la compañía de seguridad no tiene dónde depositar su nómina, y teme perder poco su trabajo.

“Desde hace cuatro años no veo a mi esposa ni a mis hijos. Me explota la cabeza de pensar en mi situación”,  John sueña con tener una residencia para traer a su esposa y dos hijas al país. Sus esperanzas son pocas: “Sé que algún día me darán la residencia, solo me queda tener paciencia”. Entre la desesperación por su situación, la falta de dinero y la lejanía de su familia, John dedica su tiempo libre a leer la Biblia, lo que le da consuelo en los momentos de adversidad. 

John Joachim, de 50 años, viajó de Nigeria a América con la ilusión de mandar dinero a su esposa e hijas.

El flujo de migrantes de África a México no es nuevo. Pero las actuales políticas de EUA dejan cada vez a más personas en territorio nacional. Lo que ha sacado a la luz, lo poco que se entiende de sus costumbres y necesidades más básicas, como el idioma. Lo que lleva a estas personas a permanecer fuera de la sociedad con pocas posibilidades de integrarse al mundo laboral. “Las personas de África tienen un espíritu muy distinto al latino. Ellos no agachan la cara. Al contrario, te miran a los ojos y te confrontan. A nivel cultural son muy distintos”, comenta la dramaturga y activista social Karin Vogt.

Los trabajadores y voluntarios de los albergues están acostumbrados a recibir migrantes centroamericanos en su paso hacia el vecino país del norte, o repatriados por la Patrulla Fronteriza, pero no están preparados para atender debidamente a los africanos. No solo carecen de espacio y comida suficiente, no hablan el idioma ni conocen bien sus necesidades.

 Aferrados a la frontera norte

Las cifras son alarmantes, desde 2016 se registra un fenómeno migratorio en ascenso. De acuerdo con la  Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes (Redodem), los albergues, centros de atención y de derechos humanos de la frontera norte, en particular los de Mexicali y Tijuana, en Baja California, se han visto sobrepasados por la cantidad de migrantes procedentes de países africanos como Congo, Ghana, Senegal, Somalia y Malí que llegan a México.

Activistas y medios han documentado que muchos de ellos recorrieron miles de kilómetros para solicitar ser reconocidos como refugiados en EUA, tras haber padecido problemas humanitarios o conflictos armados, como los que afectan a varias naciones africanas. Al ser rechazados por el país del norte, se aferran a la idea de cruzar y viven en la línea fronteriza. La falta de infraestructura para integrarlos en la sociedad los margina y se les ve deambulando en las calles o como vagabundos sin rumbo fijo. La población africana en México vive en la invisibilidad estadística y estructural. Por si fuera poco, la sociedad muestra poco entendimiento y empatía a ellos y a sus necesidades. 

 

 

 

¿QUIÉNES SON LOS REFUGIADOS AMBIENTALES?

Aunque la mayoría de las migraciones en México se deben a la violencia, las prolongadas sequías e intensas lluvias dejan a familias enteras sin vivienda y siembra, por lo que son forzadas a migrar. Problema que poca atención ha recibido por parte del gobierno.


Lluvias en Sinaloa dejan a cientos de familias con viviendas afectadas y sin producción agrícola. Foto: Sinembargo.mx

Las recientes inundaciones en los estados de Sonora y Sinaloa generan la interrogante: ¿Qué tanto afecta el cambio climático a México? La tormenta tropical 19-E dejó 170 mil damnificados en la costa centro-sur de Sonora. Mientras que, en Sinaloa alrededor de tres mil personas fueron evacuadas de sus viviendas y son atendidas en los albergues especialmente habilitados. Según la Secretaría de Agricultura y Ganadería de Sinaloa, los daños a cultivos alcanzan los 800 millones de pesos. Al tiempo que cientos de familias perdieron sus hogares que quedaron inundados y sus tierras de producción. La inusual tormenta dejó 11 municipios de Sonora bajo el agua, y parte de Sinaloa en estado de emergencia. ¿Fue este fenómeno un resultado del calentamiento global?

“El cambio climático ha intensificado los fenómenos naturales. Estos por sí solos no deberían de significar un desastre, pero la gente ya habita en zonas riesgosas. Una realidad es que para los próximos años se prevé que la naturaleza siga actúe con más fuerza”, explica el Dr. Simone Lucatello, profesor-investigador del Instituto Mora.

Sequias y lluvias torrenciales son los principales fenómenos que afectan al territorio mexicano, y a su paso dejan a poblaciones enteras sin vivienda o tierras fértiles para cosechar. Todo esto da como resultado la migración; dichos desplazamientos humanos, no son nuevos, pero han aumentado en las últimas décadas.

El Banco Mundial, en el informe “Groundswell”, expone que para el año 2050 habrá 17 millones de migrantes internos por motivos climáticos, en América Latina. Anuncia que México será uno de los países más afectados con 1.7 millones de personas desplazadas.

Aunque el cambio climático afecta a todo el país, las zonas costeras y el sureste mexicano presentan problemas en temas de sequias y huracanes.  Ante el pesimista escenario que arroja el informe, también se advierte que este problema se podría reducir en un 80%, de tomarse las medidas adecuadas.

 

Sin embargo, pocos son los apoyos que se dan por parte del gobierno, ya sea por otras prioridades o falta de concientización. “El cambio climático tiene muchas implicaciones, por ejemplo, está alterando el temporal de lluvias y por lo tanto altera el ciclo agrícola: primavera-verano. Se pierden cosechas, y afecta a la economía de todo el estado. Y los subsidios que da el gobierno en caso de perdidas agrícolas o ganaderas no cubren realmente todas las necesidades”, comenta el Mtro. Efrén Maya Pineda, profesor-investigador en el Colegio Superior Agropecuario del Estado de Guerrero.

Acapulco es una de las ciudades más afectadas por el calentamiento global, ya que los ciclones, cada vez, tienen mayor intensidad. Foto: Revista Proceso

Refugiados climáticos no tienen dónde pedir asilo.

Cada segundo, una persona abandona su hogar por causas relacionadas con el cambio climático, según el informe Frontiers 2017, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Recientes discusiones se enfocan en el estatus legal que debe de tener una persona que fue forzada a dejar su país por cuestiones ambientales. En la actualidad, alguien que cambia su residencia por las continuas sequías, inundaciones, huracanes, tifones y subida del nivel del mar; se encuentra desprotegido por la ley. De acuerdo al informe, 26.4 millones de personas migran cada año debido a problemas relacionados con el clima. Por lo que se ha propuesto el término de “refugiado climático” para todas las personas que dejan sus hogares debido a este hecho.

Los “refugiados climáticos” optarían por una migración segura con garantías y derechos. Aunque se ha trabajado desde el ámbito legal para el reconocimiento del término, a nivel internacional, baja aceptación ha tenido. Ante la falta del estatuto internacional, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) presentó un enfoque regional. Hasta la fecha pocos avances hay al respecto, en México el tema sigue pasando por inadvertido.

¿Cuál es el plan de prevención en México?

En el país uno de los estados con mayor afectación para el 2050 será Tabasco, “se prevé que al menos 50% del territorio del estado esté inundado”, comenta el investigador en cambio climático Lucatello. “También Acapulco, en Guerrero será afectado, pero no es la única región. Por ejemplo, Los Cabos está proyectada como la ciudad con mayor crecimiento en América Latina, con lo que vendrán nuevos riesgos. En general, falta desarrollar mapas de riesgo para que la gente evalúe a donde moverse”, agrega.

En territorio nacional pocas son las medidas implementadas. Incuso el gobierno aún no resuelve los problemas surgidos por desastres naturales del pasado ni ha otorgado la ayuda necesaria a la gente que perdió sus viviendas. “Hay muchas migraciones en Guerrero. De las zonas indígenas emigran a las ciudades grandes como Acapulco, Chilpancingo, Iguala, Taxco y Zihuatanejo. El gobierno ha invertido en programas de mejoramiento agrícola y ganadero, pero eso no detiene el desplazamiento. El principal problema que tenemos es la la inseguridad. Cuando los grupos armados identifican a un agricultor o ganadero que está bien, le piden cuota, y ellos abandonan sus tierras y buscan poner un negocio pequeño en otras ciudades”, asegura el Mtro. Maya Pineda, quien agrega que, aunque el cambio climático es una preocupación en el sector agrícola, el mayor problema que tienen es la inseguridad. Por lo que mucha gente prefiere planes de gobierno para vivir en paz.

A mayor temperatura, mayor pobreza.

Las islas del Pacífico son las más afectadas por el calentamiento global. Poblaciones enteras corren riesgo de ser desplazadas por las inundaciones. Foto: Usgs.gov.

El cambio climático amenaza a poblaciones enteras a desaparecer, como el caso de Tuvalu, islas de pacífico que cobraron relevancia mundial por el riesgo que tiene de quedar completamente bajo el agua; o las islas Marshall que han desaparecido poco a poco, debido al aumento del nivel del mar. En América Latina la repercusión no resulta tan invasiva, pero sí genera afectados, sobre todo por sequías e inundaciones. “Falta estudiar más estos fenómenos en el territorio. El cambio climático, en México, es un detonador de pobreza, y ésta genera el desplazamiento, concluye Lucatello, miembro del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC).

 

Una parte pendiente a trabajar, es la conciencia de la gente en el campo. Ya que, por tradición, se suelen explicar los ciclos de la lluvia con conocimientos ancestrales. Sin embargo, asegura el investigador Lucatello que las personas perciben los cambios en las temporadas de lluvia, por lo que cambian su manera de cultivar o emigran a largo plazo.

Las prolongadas sequías e intensas lluvias forzan a familias enteras a migrar. Problema que poca atención ha recibido por parte del gobierno. ¿Quiénes son los refugiados climáticos?

 

 

 

 

 

 

AVANZA LA CARAVANA MIGRANTE POR MÉXICO

Más de 7 mil centroamericanos viajan en la caravana migrante por territorio mexicano, cientos se quedaron atrapados en la frontera entre Guatemala y Chiapas.

Su objetivo es cruzar más de dos mil kilómetros para llegar a EUA. El presidente Donald Trump ya advirtió que no les dará acceso al país. Por su parte. AMLO, presidente electo, promete a los migrantes visas de trabajo en México.

Cada año más de 450 mil personas, principalmente centroamericanas, cruzan el territorio nacional, según informes de la Organización Internacional para las Migraciones. Foto: Animal Político

Éxodo centroamericano

El tema de los migrantes centroamericanos no es en absoluto nuevo. Tampoco es nueva la cantidad de personas que quieren entrar al país ni la falta de infraestructura que México tiene para recibirlos.  En un día, cruzan de forma regular e irregular de 700 a 1,250  personas centroamericanas por la frontera sur con la finalidad de llegar a EUA. Muchos de ellos se quedan a vivir en México. En total, se estima que cada año más de 450 mil personas, principalmente centroamericanas, cruzan el territorio nacional, según informes de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

 

Hombres, mujeres, jóvenes y niños; la mayoría proviene del llamado Triángulo Norte de Centroamérica: Honduras, Guatemala y El Salvador. Las causas que los llevan a huir son el desempleo, la violencia de las pandillas y la pobreza generada por la falta de cosechas.             Tan solo, Honduras es uno de los países más violentos del mundo, especialmente por las poderosas organizaciones criminales y el tráfico de drogas. Además,  68% de los nueve millones de habitantes vive en la pobreza.


Los aproximadamente 7,000 migrantes de la actual caravana corresponden al contingente de una semana. Según cifras del gobierno de EUA, los centroamericanos son el principal grupo que quiere entrar al país sin los documentos necesarios, por encima de los mexicanos. Ante los altos números, el analista Diego Petersen Farah comentó para el diario Der Spiegel,  "No estamos hablando de una caravana. Es un éxodo".


La caravana partió de San Pedro Sula, Honduras el pasado 13 de octubre. Allí un grupo de hondureños se reunió en una estación de autobuses antes de iniciar la caminata de más de 600 kilómetros a México. Partieron con el lema: “No nos vamos porque queremos, nos expulsa la violencia y la pobreza”.  En el camino se unieron personas de Guatemala y El Salvador.

 

Trump estrecha lazos con sus votantes
Al ver las imágenes de las personas atravesando México para llegar a EUA, Donald Trump llamó a los centroamericanos una amenaza para su país y los clasificó como criminales y traficantes de drogas. Ellos le respondieron con la frase: "Nosotros los migrantes no somos criminales, somos trabajadores internacionales".

 

 

Más de siete mil personas cruzan México para llegar a EUA. Foto: AF

“A Donald Trump le beneficia el tema porque vienen las elecciones y le sirve para reavivar su discurso y lo proyectado durante estos dos años”, comentó en entrevista la Dra. Leticia Chelius, investigadora del Instituto Mora. El 6 de noviembre, EUA acudirá a las urnas para las elecciones de medio término, donde se renovará gran parte del Congreso y los gobiernos de los estados. Analistas y académicos consideran que el voto será determinante, ya que podrá cambiar la estructura actual de las dos cámaras del legislativo, dominado ahora por el gobernante Partido Republicano.

 

Uno de los principales problemas en dichas elecciones es el bajo número de personas que acuden a las urnas. En entrevista para la BBC, Nicholas Valentino, investigador de la Universidad de Míchigan, explicó que los mensajes de Trump hacia la actual caravana despiertan "ira e indignación del electorado”.

 

México, entre promesas y falta de infraestructura.

A seis semanas de terminar su periodo presidencial, Enrique Peña Nieto convocó a los miembros de la caravana a respetar las leyes nacionales: "Para quienes han optado por mantener esta caravana fuera del orden legal, hago un llamado respetuoso para que tengan claro que de mantenerse en esta actitud difícilmente podrán lograr su objetivo, sea de ingreso a los Estados Unidos o de permanencia en México".

 

Políticos, líderes sociales, analistas y figuras públicas criticaron que México se convirtiera en una suerte de "policía migratoria" que sirve a intereses de EUA y su presidente.

 

Mientras que, el futuro jefe de estado, Andrés Manuel López Obrador, anunció un cambio en la política migratoria. De forma abierta, prometió que emitirá visas de trabajo a los migrantes centroamericanos al comienzo de su mandato.

 

América sin Muros es una organización sin fines de lucro que considera el empleo como una respuesta ante la migración. A través de distintas iniciativas se busca contribuir a la construcción de una sociedad menos desigual y más productiva.

DANZA QUE ROMPE FRONTERAS

 

La pieza Absence se presentó en la séptima edición de MigrArte e invitó a los asistentes a sensibilizarse con las experiencias de las personas que migran por una vida mejor.

 

 

En la 7ma edición de MigrArte se presentó la pieza de danza Absence, con el apoyo de América sin Muros, la Fundación Friedrich Naumann y la Casa de la Universidad de California en México.

“Debemos entender la migración como una actividad humana. Las expresiones artísticas nos ayudan a ser más sensibles ante las experiencias que viven las personas que tienen que dejar su hogar”, comentó Kino Miquirray, Presidente de la asociación civil América sin Muros, durante la séptima edición de MigrArte, en la Casa de la Universidad de California en México.

 

En esta ocasión, se presentó la pieza de baile Absence, la cual invitó a la introspección y a la concientización de las muchas emociones que experimentan las personas que migran. La puesta en escena, dirigida por la Mtra. Mariana Ramón González, estuvo a cargo de la Academia de Danza Kaana, especializada en danza contemporánea. En la representación participaron 30 bailarines, en compañía de la banda de música Run Golden Boys.

 

Al terminar la presentación, el público se puso de pie para ovacionar la pieza, y se dedicó un espacio para la reflexión: “Absence representa muy bien lo que nosotros queremos mostrar en las sesiones de MigrArte. Nuestro objetivo es ver la migración como un fenómeno que nos involucra a todos, no solo un padecer de unos cuantos”, agregó el Dr. Allert Brown-Gorte, Director Ejecutivo de la sede del evento. Al respecto, la Mtra. Mariana Ramón expresó su sensibilidad ante las situaciones adversas que viven las personas que salen de sus países en busca de una vida mejor, “investigué a fondo las historias de los migrantes y traté de transmitirlas artísticamente con movimientos corporales”. Al terminar la charla, los más de 100 asistentes permanecieron en el lugar y convivieron con los bailarines y músicos.   

 

América sin Muros, la Fundación Friedrich Naumann y la Casa de la Universidad de California en México hicieron posible este evento para dar a conocer las experiencias de la población migrante antes y después de salir de casa.

 

MigrARTE es un foro abierto al público que se realiza, cada mes, con la finalidad de abrir el diálogo, debatir y replantear nuestra perspectiva sobre el fenómeno de la migración. Esto de la mano de distintas ópticas artísticas y de sus creadores.

 

SOMOS MÁS QUE REMESAS Y MANOS DE OBRA

En la sexta edición de MigrARTE se presentó el libro “Mexamérica, una cultura naciendo…”. La escritora y periodista, Fey Berman asistió para compartir sus investigaciones y experiencias, en Nueva York.

Allert Brown-Gorte, Director Ejecutivo de la Casa de la Universidad de California en México, junto a Fey Berman, autora del libro “Mexamérica, una cultura naciendo”, y Marcos Guzmán, profesor de Economía, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Mónica Vázquez América Sin Muros

 

“El término de Mexamérica representa una de las tantas mezclas culturales que existen en EUA. Los mexicanos somos mucho más que mano de obra y remesas, contribuimos a la formación del país del norte más de lo que pensamos”, expresó Fey Berman, durante la presentación del libro “Mexamérica, una cultura naciendo…”, en la Casa de la Universidad de California en México, el pasado jueves 30 de agosto.

 

Berman llegó a Nueva York, hace más de una década, con la finalidad de estudiar danza. Entonces descubrió que en EUA existía una población migrante mucho más diversa y rica de lo que se presenta en los medios de comunicación. Desde aquel momento profundizó en el tema y ahora es considerada una de las escritoras y periodistas con mayor conocimiento al respecto. “El ingrediente mexicano en la cultura estadounidense es muy importante y de alto nivel. La influencia que ejercemos en ese país es enorme”, agregó Berman.

 

Para comentar el libro se contó con la presencia de Allert Brown-Gorte,  Director Ejecutivo de dicha institución, el Mtro. Arturo Lavín Salazar, miembro del Consejo Consultivo de América sin Muros, y Marcos Guzmán, profesor de Economía, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). “Las ciudades más prósperas de EUA albergan el mayor número de migrantes. La identidad de estos lugares se forma desde la diversidad”, comentó Lavín para enfatizar la cultura naciente de la que se habla en el libro. “Para el año 2050 habrá 80 millones de población con origen mexicano. No nos pueden pensar como una minoría, en ningún sentido”, concluyó.

El Mtro. Arturo Lavín Salazar, miembro del Consejo Consultivo de América sin Muros, invitó a los asistentes a reflexionar sobre el poder de la población migrante, tanto en México como en EUA.

Estudiar la migración a través de las artes fue el punto de partida de Berman. El libro “Mexamérica, una cultura naciendo…” está compuesto por notas periodísticas, crónicas y entrevistas; escritas y publicadas, en medios de comunicación mexicanos, entre 2007 y 2016.  “Algunos consideran a los mexicanos como extranjeros con Green Card o residencia, pero hemos permeado en todas las áreas”, aseguró Berman. La autora afirma que al llegar a EUA poco se identificó con los chicanos, pues ya había pasado esa efervescencia cultural, pero se encontró con nuevas expresiones: “los chicanos están muy estereotipados, no es justo pensar a los mexicanos como homogéneos. Ni siquiera en México lo somos”.

 

Para mostrar la pluralidad de la población migrante, el libro se divide en cinco secciones: primero, enumera las historias de artistas, cómicos y coreógrafos mexicanos en EUA, narra sus logros y sus retos ante el racismo en el mundo artístico; en la segunda sección, presenta los nuevos contextos y la distribución de las poblaciones mexicanas; sigue con secciones enfocadas en mostrar historias de éxito y de inspiración, como un doctor mexicano que labora como investigador en la Universidad Johns Hopkins, empresarias que empoderan a otras mujeres y dreamers activistas que luchan por el acceso a la educación. El libro concluye con una sección que reflexiona sobre el idioma español, en EUA, y las transformaciones que tiene de acuerdo al área en que se habla.

Los asistentes tuvieron la oportunidad de realizar preguntas a la autora y debatir sobre el fenómeno de la migración a nivel internacional.

“Ahora los mexicanos responden, ya no se quedan callados. Hace poco, un abogado hizo comentarios racistas en público y como protesta, los mexicanos le llevaron mariachis”, comentó, entre risas y con orgullo, Berman. La escritora aseguró que al hablar de América se debe de pensar en un sentido continental. Al respecto, Brown-Gorte comentó que los mexicanos, y otras poblaciones migrantes han ganado lugar en EUA, “esta publicación es muy importante, pues revela y estudia a detalle lo que pasa en la actualidad. Es necesaria una revisión en la historia de EUA para contemplar todos los aportes que otras culturas hicieron. Me gustaría que los propios estadounidenses leyeran esta publicación”, concluyó y agradeció a los asistentes y a la escritora su participación y entusiasmo en el tema.

 

MigrARTE es un foro abierto al público para conocer, debatir y replantear nuestra perspectiva sobre el fenómeno de la migración. Esto de la mano de distintas ópticas artísticas y de sus creadores. América Sin Muros, la Fundación Friedrich Naumann y la Casa de la Universidad de California en México trabajan en conjunto, cada mes, para hacer esto posible. 

 

 

NUEVA CRISIS MIGRATORIA EN LA FRONTERA NORTE

La suspensión del Programa de Repatriación al Interior de México agudiza la crisis en las ciudades fronterizas que no se dan abasto con la población migrante.

El PRIM consistía en la llegada de 350 mexicanos repatriados, aproximadamente, por semana al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Foto: Hoy Los Ángeles.

 

Mónica Vázquez | América sin Muros

Desde hace tres meses los migrantes deportados no llegan a la capital del país por la suspensión del Programa de Repatriación al Interior de México (PRIM). Con esto, alrededor de 350 personas, retornadas por avión de forma semanal, ahora son deportadas en la zona fronteriza sin ninguna protección por parte del gobierno.El Programa de Repatriación al Interior de México, comenzó en el 2013 y, tiene como finalidad proteger los derechos y la dignidad humana de los mexicanos repatriados. El PRIM consistía en la llegada de 1 a 3 aviones, tres veces por semana, al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Cada avión con una capacidad de población de 130 personas, quienes en, su mayoría, son hombres.
Grupos activistas recibían a los recién llegados todas las semanas, en la sala “N”, de la Terminal 2 del aeropuerto; les proporcionaban un teléfono para comunicarse con sus familiares, mochilas para guardar sus cosas, ropa y dinero para pagar su pasaje al interior de la República. Para su sorpresa, los vuelos dejaron de llegar a la capital, sin aviso previo por parte del gobierno. “Nos preguntamos qué está pasando con esas personas, por dónde las están deportando”, comentó Ana Laura López, fundadora del colectivo Deportados Unidos en la Lucha, “mis compañeros y yo vamos todas las semanas a recibirlos al aeropuerto y, de repente, ya no los encontramos”.

 
Aunque el Gobierno de México no se ha pronunciado al respecto, las cifras de deportaciones por la frontera van en aumento. Lo que indica una posible deportación de a pie, por parte de EUA. Esto ha generado una crisis de infraestructura y de recursos en las ciudades del norte del país.

 

 

Frontera rebasada

La nueva población migrante se compone de personas en busca de un cruce sin documentos a EUA, gente deportada, desplazados por la violencia del interior de México, y familias de centroamericanos, sudamericanos y africanos que están en espera del refugio en el país del norte. “A las frontera llegan personas de todo el mundo, todos quieren cruzar a EUA. Pero muchos terminan como indigentes, se quedan en estas ciudades con la esperanza de cruzar. La mayoría no lo logran”, según Carlos Valenzuela, director de la Casa del Migrante, en Tecate.

 

A la par de esta creciente población, se han generado nuevos delitos y extorsiones. Antes, los robos se limitaban a las pequeñas posesiones, como mochilas, dinero de bolsillo y celulares. En la actualidad, se ha creado un nuevo tipo de extorsión, “los delincuentes están cobrando una cuota extra de 300 dólares por cruzar el muro. Además del costo del coyote. Esto pone en apuros a la comunidad que busca cruzar, pues necesitan más dinero”, agrega Valenzuela.

 

Situación en los albergues

Baja California, Tamaulipas, Chihuahua y Coahuila son estados fronterizos del norte del país, cuyos albergues tienen una sobrepoblación. Con esto han sufrido de escasez de alimentos, servicios de salud, asesoría jurídica y espacio para recibir a más personas.

Organizaciones religiosas y la sociedad civil reciben a la población migrante en albergues y en las zonas de deportación. Foto: Ejército de Salvación Tijuana B.C.

Desde Tijuana hasta Matamoros el flujo de migrantes ha aumentado, pero poca ha sido la respuesta por parte del gobierno. Gerardo Ortiz, director del albergue Ejército de Salvación, en Tijuana, comenta que la sobrepoblación comenzó hace más de tres meses, aunque se ha complicado aún más en últimas fechas. “La mayoría de las personas que llegan con nosotros están tres días y luego intentan cruzar de nuevo, los que no lo logran vuelven al albergue, y después se quedan en Tijuana a trabajar, muchos en la construcción”. En Ejército de Salvación se cobra a 20 pesos la noche y dan techo de 100 a 140 personas por día.

 

Debido a la violencia en Tijuana, algunas personas han optado por viajar hacia Tecate. Ya sea en transporte público o caminando, las personas se transportan a la Casa del Migrante, donde 80% de su población son deportados mexicanos. “Llegan alrededor de 25 hombres al día. Pueden permanecer hasta una semana, en lo que juntan dinero o un trabajo”. Carlos Valenzuela, director de la Casa del Migrante, notó un aumento en la cantidad de personas, desde hace cinco meses, “aunque muchos son deportados, otros vienen principalmente de Guanajuato, Veracruz y Guerrero; huyendo de la violencia”, concluye Valenzuela.

 

En Mexicali, la situación no es mejor. Mónica Oropeza, Directora General del Albergue del Desierto aseguró que la mayoría de las personas que llegan son mujeres y adolescentes mexicanas recién deportadas que buscan cruzar de nuevo a EUA. “Tenemos deportadas, aunque también hay solicitantes de asilo de Centroamérica. La mayoría de las mujeres tienen hijos allá y quieren regresar con ellos”, agregó Oropeza, quien aseguró que son pocas las personas que llegan al albergue para cruzar por primera vez a EUA.

 

Aunque la zona de Mexicali es poco predilecta por la comunidad migrante, ya que sus temperaturas alcanzan más de 40 centígrados en verano; la gente sigue llegando a los albergues. “La mayoría se quedan varados aquí por un tiempo, pues en esta época cruzar el desierto sería mortal”, comenta Tomás Diosdado, representante legal de la Casa de Ayuda Alfa y Omega Albergue para Inmigrantes, en Mexicali. “Desde el 2018 hemos recibido alrededor de 100 a 150 personas en la casa de ayuda, al día. Las cifras aumentaron en tiempos recientes”, concluye Diosdado.

 

En el estado de Baja California se concentra el mayor número de migrantes y deportaciones; aun así, Ciudad Juárez, Chihuahua es un gran receptor de personas deportadas y en tránsito. La Casa del Migrante, de la Diócesis de Cd. Juárez tiene refugio para 500 personas. Aunque la mayoría de la población no se queda en la ciudad, muchos asisten a esta Casa en lo que consiguen moverse. Según datos del periódico Reforma, hasta el mes de julio, en Chihuahua sumaban 8 mil mexicanos repatriados, cuando en todo el 2017 fueron 5 mil 804. Tamaulipas y Coahuila también han sido afectados por esta nueva ola de deportaciones directas a la frontera y con poca planeación. Lo que vuelve su situación local aún más compleja.

Es común ver a los migrantes deambulando en las zonas fronterizas o durmiendo bajo los puentes.               Foto: info7.mx

Futuras fronteras

“El gobierno se enfoca en planes para que no migren las personas, pero no es suficiente, falta un plan de recibimiento. Hay 11 millones de indocumentados en EUA, más las personas que intentan cruzar de otras partes del mundo y son deportadas a México; no se está atendiendo a esa población”, comentó Natasha Uren, durante la mesa de diálogo Let’s talk future borders.

 

El encuentro fue convocado por la organización Futurologi el pasado mes de julio, en Público Trabajo, ubicado en la San Miguel Chapultepec. Asistieron politólogos y trabajadores sociales, quienes hablaron sobre la necesidad de programas de ayuda para los migrantes. “Las fronteras no van a desaparecer, es una realidad. El Estado necesita proveer ayuda a los migrantes y a las ciudades con más flujo de personas”, agregó Uren.