“QUIERO ESTAR CON MIS HIJOS”

Verónica todos los días se despierta con el sueño de poder cruzar de nuevo a EUA. Ella, sin tener expediente delictivo, fue separada de sus tres hijos y su nieto, a quien aún no conoce en persona por estar deportada en México.

 

Se conoce como “pinky kiss” cuando las madres deportadas tocan las yemas de los dedos de sus hijos, a través de las rejas, en la frontera de Tijuana-San Diego. Foto: Madres Soñadoras Internacional.

Mónica Vázquez América Sin Muros

Desde que Verónica regresó a México se dedica a vender dulces. Con ese ingreso y la renta de algunos cuartitos que construyó, sobrelleva sus cuentas, y busca el tiempo para ir a recibir a sus compañeros deportados a la terminal del aeropuerto, al menos una vez a la semana. Ella es de las personas que si queda en algo, lo cumple. En esta ocasión. Nos vemos para comer quesadillas en El Ajusco, apenas dan las 14:00 h y Verónica ya está bajando del camión en el lugar acordado.

Recuerda que, cuando la deportaron, lo primero que pensó fue que tenía que regresar a Cincinnati, Ohio con sus hijos. Ya lleva cuatro años de este lado y, no abandona esa idea. Aunque Verónica ha logrado sobrevivir y adaptarse a la CDMX, ella sueña con volver a EUA, “yo soy una dreamer mom, quiero estar con mis tres hijos y mi nieto”.

El 19 de mayo del 2014 fue el día en que la regresaron a México; aunque llegó a vivir con su hermano, su corazón se quedó del otro lado de la frontera. Una de las primeras crisis que enfrentó, desde la separación, fue una noche cuando sus hijos la llamaron, desesperados y en llanto, pidiéndole ayuda, pues su padre estaba herido. “El mayor me decía que su papá estaba muy mal, yo me sentía impotente, solo escuchaba el sonido de las ambulancias, gritos y llanto. No sabía qué pasaba ni podía hacer algo, pero imaginaba lo peor”. Resultó que un grupo de personas alcoholizadas habían golpeado a su esposo, que trabajaba como guardia de un edificio. Los hombres lo apuñalaron y una mujer lo arrolló con el auto. Fue un momento de horror para la familia, el caso llegó hasta las noticias, “yo desde acá los veía por la televisión, sin poder estar con ellos. No pude acompañar a mis hijos”.

 

El derecho natural de una madre es el poder estar con sus hijos, pero las leyes de migración y las políticas de EUA han separado a miles de familias, desde el gobierno de Barack Obama, conocido entre la comunidad migrante como Deporter in Chief (deportador en jefe). “Muchas madres están perdiendo la salud mental al estar separados de sus hijos”, dice Yolanda Varona, fundadora de la asociación Madres Soñadoras Internacional, durante el Foro Migración y Separación Familiar. Cuando los padres son deportados, los hijos, sin importar la edad, hablan con los abogados y llevan los juicios; desde pequeños aprenden a levantar la voz. “Una enmienda de EUA dice que todos los ciudadanos tienen el derecho de alcanzar la felicidad, pero al separar a las familias, se contradicen. Me preocupa esa generación de niños resentidos contra su país y el de sus padres”, agrega Yolanda, quien desde hace ocho años no ve a su hija, pero asegura que volverán a estar juntas porque “Dios es grande”.

Verónica emigró a EUA para darle a sus hijos un mejor futuro, hoy vive en la CDMX con un veto migratorio de 20 años.

Sin expediente delictivo, Verónica tuvo que salir de EUA. Pues las políticas estadounidenses permiten estos actos de crueldad. Miles y miles de mujeres han sido separadas de sus hijos por incidentes menores. “Me estacioné en un lugar de discapacitados, nunca vi las líneas”, esto la llevó a la corte, donde le permitieron permanecer en el país a pesar de ser indocumentada. La condición era presentarse cada dos meses para firmar ante la audiencia. Por miedo a que las autoridades actúen en su contra, muchos indocumentados prefieren no asistir y cambiar su domicilio. Pero no era el caso de Verónica, ella no quería dañar a su familia, y cada que llegaba su citatorio, acudía a firmar. 

 

La desgracia llegó cuando la violencia doméstica alcanzó los límites. Verónica vivía con su esposo y sus tres hijos. Pero su matrimonio no iba bien y su esposo se había volteado contra ella. En un pleito la corrió de la casa y se fue a vivir con una amiga, a un domicilio cercano.

 

- Se me pasó la cita, no sé si él me la escondió o qué pasó. Cuando yo me mudé, mandé mi papel de la nueva dirección. Pero no llegó a tiempo, y ellos mandaron la cita a la antigua dirección.

 

Al no recibir noticias, Verónica fue a la corte a explicar su situación. Las mujeres policías la invitaron a pasar, mala señal. Nunca la sentaban frente a la computadora.  Llegaba, firmaba y se iba. Esta vez, se sentó y la policía comenzó a verificar sus datos:

 

-¿Sabes hablar inglés?

-Sí.

-No firmaste a tiempo, estás deportada.

-¡Pero por qué, yo no sabía de mi cita!

 

En lo que Verónica se defendía, otra mujer la estaba esposando. “Entonces ya no puede hacer nada, nada, nada, nada”, dice Verónica.

 

La trasladaron a una cárcel de máxima seguridad donde permaneció cuatro meses. Su hijo mayor, de entonces 22 años, pagó a una abogada para llevar a su mamá de regreso a casa, al tiempo Verónica detuvo el proceso: “Era muy cara, estaba endeudando a mi familia y mis hijos estaban muy mal, en lo económico y emocional. Frené ese gasto. La abogada les decía, ¿quieres que vaya a ver a tu mamá? Son 700 dólares, ¿mandar un papel? 120 dólares”.

 

Sin ser una delincuente, Verónica compartió celda con una salvadoreña. Así la designaron, pues las dos hablaban español y estaban encerradas por migración. Solo podían salir 45 minutos al día, para bañarse y hacer una llamada por teléfono. “Si te formabas para las regaderas, no te daba tiempo para hacer la otra fila”. Verónica lo recuerda como su peor pesadilla, “hubiera preferido compartir celda con una americana, gabacha o negra”. María, su compañera, hizo un infierno dentro del infierno. 

 

 -Le decía, ¡ya basta, María!

-Sí, como tú eres mexicana, tú te crees muy acá, - contestaba su compañera de celda.

 

En EUA, el resentimiento de los centroamericanos a los mexicanos es muy fuerte. “Les va muy mal en el camino por México y tienen razón, pero no para que culpen a gente que no tiene nada que ver”. Cada que Verónica lloraba en su celda, su compañera la ofendía. “Yo le decía que me dolía mucho estar sin mis hijos, pero ella no lo entendía”. Pasaron los cuatro meses y su sentencia final fue la deportación con un veto migratorio de 20 años.

 

***

Pocos son los caminos que pueden seguir las madres deportadas, y lo peor, es el miedo y la desinformación entre la comunidad. Miedo a denunciar actos de violencia en su contra mientras viven en EUA. Como es el caso de Verónica, que al ser una mujer sin documentos evitaba visitar instancias oficiales. Ya que, de tener alguna denuncia en la mano, su regreso a aquel país, por la vía legal, sería más fácil. Desinformación respecto a las opciones de visa que existen para mujeres con familia, nacional o extranjera.

 

Aunque las leyes con cada administración se han vuelto más rigurosas, existen organizaciones, en México, que luchan por el reencuentro de las mujeres con sus seres queridos. “Existe la visa “U”, humanitaria, para víctimas de delito, asalto, y violencia. También está la VAWA para víctimas de maltrato, es específica para la mujer”, explica Molly Goss, del Instituto para las Mujeres en la Migración, durante el foro sobre el tema. De ser candidatas, los trámites para obtener la visa pueden tardar más de 10 años. Para las mujeres separadas de sus hijos esta es la única esperanza que tienen para la reunificación.

A falta de apoyo por parte del gobierno, las madres deportadas se unen para exigir sus derechos, en ambos lados de la frontera. Foto: Madres soñadoras internacional.

Como todas las madres deportadas, Verónica vive todos los días con la esperanza de volver. “Me regresaron por Tamaulipas, por suerte unas personas me dieron para el pasaje y llegué a la CDMX a casa de mi hermano, y al poco tiempo intenté cruzar de nuevo”. Ya en la frontera, esperó durante días a que el coyote le avisara por dónde se podría, así estuvo de una ciudad a otra, hasta que los mandaron por Juárez. Caminó por un canal para después saltar la cerca que divide a México con EUA, pero al llevar los tenis mojados se resbaló. “Le dije al coyote, ya me vieron. Ahí colgada como chango, él me empujó y caí del otro lado. Al fin, ya le había pagado, no le importaba si cruzaba o no”. Al tocar suelo, lo primero que hizo Verónica fue levantarse e intentar saltar de regreso a México, “en instantes, ya tenía las patrullas alrededor mío. Revisaron mi récord y me volvieron a mandar a la cárcel. Tuve que firmar la sentencia de que si volvía a cruzarme en los siguientes dos años, me darían un tiempo largo en prisión. Por suerte ya pasaron esos dos años”.

 

Verónica tuvo que pasar cuatro meses bajo las rejas, una vez más. La primera parada, fue en las “hieleras” el nombre con el que los migrantes conocen a los centros de detención del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, ICE. Llamadas así, pues son espacios con mobiliario de metal donde el aire acondicionado es muy frío. “De ahí todos salen enfermos”, Verónica recuerda que sus compañeras se sentaban abrazándose unas a las otras para aguantar el clima, “abrázame más” nos decíamos.

 

Por ser detenida en la frontera, la asignaron a una prisión en El Paso, Texas, en un dormitorio con 52 mujeres más. “No sabía qué era peor, si estar con la María, solitas o con estas locas”. Había de todo: narcotraficantes, violadoras y delincuentes. “Se juntaban las americanas, hispanas y nosotras, las migrantes. También muchas lesbianas, el problema no era ese, sino que cuando hacían sus cosas y las cachaban, nos castigaban a todas”.

 

Al cumplir su condena, la deportaron en Cd. Juárez, “me aventaron, así de, cruce esa rayita. Yo me quedé mirando al cielo, y ahora, ¿qué hago?, pensé”.  Descalza y sin nada en las manos, Verónica tenía miedo de preguntar a la gente dónde quedaba la estación de camiones. Temía que se dieran cuenta de su condición y la asaltaran o desaparecieran. Entonces vio que dos muchachos y una señora también salieron por las puertas fronterizas: “nos unimos, caminamos, nos perdimos, fuimos para allá, fuimos para acá. No preguntamos a nadie las direcciones, los hombres no llevaban agujetas, entonces la gente se daría cuenta de que estuvimos tras las rejas”. Uno de sus acompañantes le regaló las chanclas que había usado en la cárcel para bañarse, con estas, Verónica caminó por Juárez y viajó hasta la CDMX con un boleto que le compró su hermano.

 

Al estar de regreso en México comenzó a ver la realidad, pensando que ya no habría nada que hacer. “En este momento volvería a cruzarme, pero me aterra el pensar en caer de nuevo en la cárcel”. Para poder negociar, con ella misma, su nueva vida y aceptar la distancia con sus hijos, Verónica tuvo que ir al psicólogo: No podía vivir con todo esto”. Pero su mente aún no descansa, y los malos momentos del pasado regresan como pesadillas. Recuerda que una noche mientras dormía, escuchó la sirena de una patrulla, abrió los ojos y empezó a ver las luces por la ventana, aterrada se levantó y corrió para escapar. Por suerte, estaba su hermano, quien de inmediato la tranquilizó. Lo cuenta entre risas, pues Verónica, a pesar de la desolación, conserva el buen humor.

 

***

Como tantos mexicanos, Verónica se fue a EUA en busca de un futuro mejor. Ella tenía 28 años cuando fue a seguir a su esposo. Él le platicaba que en el norte era más fácil hacer dinero para mandarlo a sus hijos y comprar un terreno. Este viaje era común entre sus conocidos, que uno a uno emigraron a Cincinnati, en Ohio. El matrimonio tenía amigos y vecinos que vivían allá. Verónica aprovechó el viaje de un vecino, que era coyote, y alcanzó a su esposo. En Cincinnati, vivió y laboró durante quince años, en doble jornada, en casi todos los oficios, desde camarera hasta supervisora de piso, “trabajé como burro”, recuerda.

 

Al estar lejos de casa, no resistió la distancia con sus hijos. Ya con dinero ahorrado, mandó por su mamá y los tres pequeños. Le pagaron a un coyote, ya familiar, y los cuatro emprendieron el viaje. “Mis hijos caminaron el cerro, eran chiquitos. Mi niña tenía un año y mi mamá se la llevó en brazos. Se fueron por Sonora. No había tanto narco como los hay ahora. Antes no secuestraban ni mataban tanto”. En el camino por el cerro, su mamá tropezó y se fracturó un tobillo, los dos niños pudieron cruzar solos pero no la bebé. “Me habló el coyote para decirme que iban a dejar a mi mamá con mi hija para no arriesgar al grupo. Les pedí que no. Mi mamá no la podía soltar. Por suerte, todo se resolvió y los cuatro llegaron a salvo hasta casa”. Finalmente, la abuela cruzó en auto con la niña en brazos.

 

Ahora, el mayor de sus hijos tiene 26 años, los dos hombres estudiaron business y la mujer cursa los estudios en veterinaria. Los tres son beneficiarios de DACA (Acción diferida para los llegados en la infancia). Aunque el programa contemplaba un permiso de viaje para salir de EUA, Donald Trump lo suspendió.  Verónica, a la distancia, mantiene unidos a sus hijos por un grupo de Whatsapp, pues cada uno vive de manera independiente. “Mi hija me preocupa mucho, pues la dejé cuando ella tenía 15 años. Ella sufrió demasiado cuando me deportaron. Ahora tiene un novio y un chamaco”. Para Verónica su hija aún es una niña, y aunque por teléfono, videollamadas y mensajes refuerza su vínculo de madre, eso no le es suficiente.

 

***

 

“Es frustrante tener lo que más quieres detrás de ese muro que es un monstruo que nos está comiendo cada día. Hemos entendido con el paso de los años que muchas no vamos a regresar, que nos vamos a quedar de este lado”, dice Yolanda Varona; quien, junto a  Verónica, es una de las miles de mujeres víctimas de un sistema poco sensible con las necesidades humanas. Ellas, representan a las miles de madres que todas las mañanas se levantan con la esperanza de poder volver a EUA para estar con sus hijos.

 

 

¿CÓMO FUE EL VOTO DE LOS MEXICANOS EN EL EXTRANJERO?

A pesar de las fallas del sistema del INE para registrar el envío de boletas y de las inconsistencias en el servicio de mensajería, estas elecciones mostraron la mayor participación electoral. AMLO fue el favorito del 65% de los votantes que viven fuera de México.

Más de medio millón de mexicanos en el extranjero cuentan con credencial de elector, pero solo 181 mil 256 solicitaron emitir su voto; de los cuales 98 mil 854 de ellos mandaron su boleta para ser contabilizada. Aunque en estas elecciones se incrementó el número de electores, aún falta incentivar a la gente a la participación y mejorar el sistema del INE.

 

77% del voto extranjero se realizó en EUA, al respecto Enrique Andrade, consejero electoral del INE, explicó que a pesar del número de votantes, el miedo de los ciudadanos mexicanos para recibir la boleta impactó en la participación electoral, “como sabemos no están pasando buenos momentos los mexicanos en Estados Unidos y probablemente el miedo a dar la dirección de casa, afectó a que hubiera más ciudadanos registrados”, comentó para el diario El Universal.

 

Parte de la falta de votantes ya registrados se debe al error en la entrega de boletas que, desde el mes de mayo, el INE reconoció. Según datos de los representantes de los partidos políticos, fueron 71 mil paquetes que tuvieron error en el nombre y 44 mil con error en el domicilio de entrega. Tal es el caso de Fernanda Castañón, residente de Houston, Texas desde hace cuatro años, quien a pesar de haber registrado su credencial a tiempo no recibió ninguna boleta electoral: “mis connacionales recibían las boletas y yo no. Entonces hablé al INE, y me informaron que el día en que solicité mi voto desde el extranjero el sistema no servía. Aunque en pantalla decía que la petición fue exitosa, no se registró y no recibí ninguna boleta. Me quedé sin oportunidad de votar”.

 

Además de las fallas en el sistema del INE, las boletas mal domiciliadas también fueron un problema recurrente. Jimena Nivón, residente en París, Francia, estuvo rastreando su paquete electoral para poder obtener su boleta, “estoy en un grupo de Mexicanos en París, leía que ya les había llegado a muchos y decidí hablar al INE para pedir mi número de guía. Por suerte, encontré el paquete a tiempo en una oficina de entregas. De no rastrearlo, lo hubieran mandado de regreso a México. Me sorprendió que viniera la boleta sin el crayón, pero que incluyera una tarjeta con el Estadio Azteca en 3D, una estampa que decía “yo voté por México” y una postal con un mexicano en EUA”.

EL SUEÑO AMERICANO QUE NUNCA LLEGA

Mujeres trans salen de sus países de origen con el anhelo de encontrar un lugar seguro donde vivir, casos recientes exhiben la falta de derechos y entendimiento hacia esta comunidad en el continente americano.

Miembros del colectivo Diversidad Sin Fronteras exigen derechos humanos para la comunidad LGBT+, en la frontera Tijuana-San Diego. Foto:Azcentral.com

Mónica Vázquez América Sin Muros

 Ser mujer trans y migrante significa, en la mayoría de los casos, emprender un viaje con sentencia de muerte. Nacer inconforme con el sexo biológico no es motivo de satisfacción para ningún ser humano, y en latinoamérica equivale a ser asesinada a temprana edad y de forma violenta. 80% de las mujeres trans latinoamericanas mueren a los 35 años o menos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Ellas sufren violencia por parte de sus familias y comunidades desde temprana edad, lo que las incita a huir de casa o, en el peor de los casos, a cometer suicidio durante la adolescencia.

Las mujeres trans salen de los países de Centroamérica en busca de un refugio en México, pero las cifras en nuestro país son aún más preocupantes; ya que México ocupa el segundo lugar a nivel mundial en asesinatos contra este grupo. Esperando encontrar un país que las abrigue, muchas prefieren continuar su camino hacia EUA, aunque recientes casos demuestran que el vecino del norte no las espera con los brazos abiertos.

El sueño americano

El triste final de Roxana Hernández, la mujer trans de Honduras que murió bajo custodia de las autoridades de EUA, sacó a la luz la poca sensibilidad que existe hacia la comunidad LGBT+. Esta mujer, de 33 años de edad, murió el pasado mes de mayo estando en custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas estadounidense (ICE, por sus siglas en inglés). Para los activistas, el caso de Roxana es un "asesinato institucional", expresan que Hernández era portadora de VIH y durante su estancia, de cinco días, en las celdas de detención presentó síntomas de neumonía y deshidratación. Según miembros de la Coalición TransLatin@, "Hernández sufrió frío, falta de alimentación adecuada y la atención médica necesaria, con las luces prendidas las 24 horas del día, bajo llave". Por su parte, las autoridades de ICE comunicaron que Hernández sí recibió la atención médica que necesitaba. ICE detalló además tres condenas anteriores por robo, exposición indecente y entrada ilegal, que convirtieron a Hernández en merecedora de la deportación expedita, lo que la envió a las celdas de detención. Para los activistas, estas sentencias previas eran por delitos menores que no justifican el trato ofrecido a la mujer trans hondureña.

Roxana Hernández, sentada en medio de sus compañeras de viaje, antes de llegar a EUA. Foto: Nick Oza, The Republic

México, nada que presumir

La detención a mujeres migrantes trans y los cuidados que requieren también atañen a México. En el país, el riesgo se incrementa para las mujeres trans cuando son detenidas en celdas reservadas para hombres pues, en la mayoría de los casos, sufren de más violencia. En un informe del 2017, el Instituto Nacional de Migración (INM), destacó que las distintas personas LGBT+ encontradas y entrevistadas en los centros de detención “manifestaron ser víctimas de discriminación, acoso sexual o incluso agresiones por parte de otros detenidos o del personal de los centros”.

Situación que no mejora en ninguna parte del país, a pesar de que la CDMX se piensa como una de las capitales de la diversidad en América Latina, según datos del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación, 71.2% de las personas trans han sido discriminadas.

“Es una de las comunidades que más sufre durante la migración, y sobre todo, en la detención. Ellos se apoyan mucho entre sí, pero la sociedad no ha creado espacios acordes a sus necesidades”, comentó Karla Valenzuela, coordinadora de la Maestría en Estudios sobre Migración, en la Universidad Iberoamericana. “Por si fuera poco, en materia laboral las mujeres trans están confinadas a sectores como la peluquería, el show travesti, la prostitución y trabajo sexual. Cuando tienen el potencial de cualquier otra persona”, concluyó Valenzuela.

La estigmatización que viven va de la mano de la poca comprensión que se tiene hacia ellas. Apenas, este mes de junio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sacó la "incongruencia de género" de la clasificación de las enfermedades mentales, y la pasó al capítulo de las disfunciones sexuales. Es decir, pierde la categoría de trastorno psicológico para quedarse en una cuestión física: la falta de adecuación del cuerpo al género que siente la persona. 

La 72: Modelo a replicar

Celebración de la comunidad migrante trans en La 72, en Tenosique, Tabasco. Foto: La 72

Mientras las mujeres trans recorren México para cruzar la frontera con EUA, uno de los pocos espacios que les ofrece una estancia segura y libre de odios es el Hogar Refugio La 72 en Tenosique, Tabasco. “Todas las personas que acogemos en el albergue son víctimas de discriminación, pero las personas de la comunidad LGBT+ son más vulnerables por la intolerancia y la homofobia”, comenta fray Tomás, fundador de La 72.

Este albergue, abrió sus puertas en 2011 y se le conoce como el primer espacio en México para refugiados LGBT+, quienes en su mayoría han tenido que huir de la violencia y de la homofobia en Centroamérica. Aunque el albergue no es exclusivo para esta comunidad, sí  es uno de los pocos que ha desarrollado un programa de asistencia y protección a quienes han tenido que huir por su orientación sexual. Lilly, refugiada trans declaró para ACNUR sobre su experiencia en La 72, “tenemos momentos especiales aquí, simplemente nos sentamos juntas, hablamos y a veces compartimos un trozo de chocolate. Es una cosa pequeña, pero estoy agradecida por esos momentos”.

VIH: Estigma a vencer

El primer estigma a vencer es la discriminación, pues el imaginario social señala a las mujeres trans como trabajadoras sexuales o portadoras de VIH, esto “a pesar de que en los últimos años ha habido un intenso trabajo gubernamental y de asociaciones civiles en temáticas de diversidad sexual”, apuntó Miguel Lucero, investigador de El Colegio de la Frontera Norte. Agregó que esta población es segregada del ámbito formal por prejuicios sociales, y terminan ejerciendo el trabajo sexual, con los riesgos que implica esta actividad para su salud y seguridad.

En su intento por sobrevivir, las migrantes trans se desplazan a grandes ciudades, como Guadalajara, CDMX y Tijuana, donde es más sencillo pasar desapercibida y moverse con mayor libertad. Sin embargo, los reportes indican que estas urbes no les son benevolentes, ya que, en su mayoría, no logran ni rentar un espacio donde vivir. Muchas de las mujeres trans que se establecen en las ciudades son expuestas a redes de trata y al tráfico y consumo de drogas. Salir de este círculo, les resulta muy difícil. 

En América Latina, las propias autoridades no protegen los derechos de la comunidad LBGT+, por lo que muchos tienen que huir de sus comunidades. Foto: Sergio Ortiz, de Amnistía Internacional.

Huir del Triángulo Norte de Centroamérica

“Fue obligatorio para mí salir del país, sin que yo lo pidiera, sólo por el hecho de ser trans, sólo por no ser mujer biológica”, comenta Cristel, mujer salvadoreña, en el informe “Sin lugar que me proteja”, de Amnistía Internacional (AI). Más grave aún, es el caso de Camila, mujer trans salvadoreña que relató los insultos y violencia hacia ella, procedían de un agente de policía, que incluso llegó armado hasta su casa. La historia de Camila desafortunadamente no es aislada, sino que se inserta en un marco de reportes de ataques contra personas LGBT+, perpetrados directamente por miembros de las fuerzas de seguridad, y promovidos por el contexto de discriminación que aún prevalece en la sociedad.

Según el Observatorio de Personas Trans Asesinadas, entre enero de 2008 y diciembre de 2016, se registraron 2,342 asesinatos de personas trans en el mundo, de las cuales 1,834 ocurrieron en la región de Centro y Sudamérica. “En el caso de las mujeres trans, salir a la calle significa estar expuestas a burlas, insultos y agresiones; por lo que se mueven en condiciones clandestinas, tanto en sus países de origen como en su ruta de desplazamiento, para evitar ser víctimas de violencia extrema”, indica el informe de AI.

La condición trans, por sí misma, no impacta su calidad de vida o funcionalidad, sino la discriminación y continua violencia que sufren por parte de la sociedad. Esta población huye de Guatemala, El Salvador, Honduras y México. Por su orientación sexual y modificaciones físicas, a diferencia del resto de los migrantes, las mujeres trans son víctimas de mayor persecución y acoso durante el viaje. Su “sueño americano” es sólo un lugar donde ellas suponen que pueden vivir sin agresiones.

Camila, mujer trans salvadoreña relató que los insultos y violencia hacia ella, procedían de un agente de policía, que incluso llegó armado hasta su casa. Foto: Sergio Ortiz, de Amnistía Internacional.

Áreas de acción pendientes

En cuanto al reconocimiento de la identidad de género, sólo tres países cuentan con este derecho garantizado: Uruguay, Argentina y Bolivia. Por lo que marca un largo camino que recorrer para América Latina. El investigador Diego Pérez Damasco, destacó que el principal reto de la comunidad LGBT+ es la oleada de movimientos de carácter religioso fundamentalista que tienen un creciente impacto en las agendas políticas, “estos movimientos cuestionan la legitimidad de las lucha de los derechos tomando el discurso de la familia y los valores para tratar de impedir el matrimonio igualitario y las leyes contra la discriminación o para la educación en colegios públicos”.

Mientras que, en México las organizaciones siguen velando por el cumplimiento de los derechos humanos de esta comunidad, sean migrantes o no. Dentro de la agenda del Centro de Apoyo a las Identidades Trans, destacan los siguientes puntos: acompañamiento y asesoría ante casos de violación de sus derechos, por parte de servidores públicos y particulares; Canalización y acompañamiento a servicios de  salud; prevención y detección oportuna de VIH; talleres de información, distribución de insumos de prevención, consejería y prueba de detección del VIH; y, asesoría y canalización para obtención de una nueva acta de nacimiento a favor de la población trans en el Registro Civil.

*Definiciones

-Transexual es cuando te consideras opuesto al sexo con el que has nacido y quieres cambiarlo. Si eres hombre, te comportas como lo haría una mujer y, además, quieres ser biológicamente mujer.

-Transgénero, naces mujer pero no comulgas con lo femenino. Lo haces con lo masculino, pero no cambias tu anatomía.

-La identidad de género es la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la experimenta profundamente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento.

 

 

EL ARTE COMO UN RAYO DE ESPERANZA

Como parte del programa MigrARTE se proyectó el documental “Paraíso en Auschwitz”. Para compartir su experiencia en la investigación y realización de éste, se contó con la presencia del director, Aaron Cohen y la productora, Esther Cohen.

Bernardo Méndez-Lugo, director ejecutivo de América Sin Muros; Esther Cohen, productora; Allert Brown-Gort, director de la Casa de la Universidad de California en México; Aaron Cohen, director del filme; y, Daniela Baeza, encargada de comunicación en ASM.

En medio del horror del campo de concentración de Auschwitz, existió una barricada especial para los menores de edad. En ésta, las paredes se decoraban con murales que simulaban un mundo feliz y lleno de colores. Por petición de los niños, el mural principal consistía en un campo verde con Blancanieves al centro, y los siete enanos bailando a su alrededor. Dar una infancia alegre a los pequeños presos fue el motivo de vida de Fredy Hirsch, personaje principal de “Paraíso en Auschwitz”.

 

Este documental, estrenado en 2016 y dirigido por Aaron Cohen, narra la historia de 13 menores de edad que vivieron el Holocausto, durante la Segunda Guerra Mundial. Estos hombres y mujeres, que eran niños y niñas en aquel tiempo, se encontraron con Fredy Hirsch, joven judío alemán que marcó sus vidas para bien, dentro y fuera del campo de concentración. Hirsch fue un profesor que creó un “paraíso” a través de la educación artística y musical, en el corazón de Auschwitz. Aunque él tuvo la oportunidad de huir de Europa, prefirió quedarse en el campo y pedir los permisos necesarios a las SS para crear un espacio de armonía entre los más pequeños.

“Es un honor para América Sin Muros presentar una historia de lucha por la sobrevivencia y por la creación de espacios donde unos a los otros se tienden la mano”, comentó Bernardo Méndez-Lugo, director ejecutivo de la asociación civil, durante la presentación del filme. Por su parte, Aaron y Esther Cohen contaron al público asistente lo conmovedora que les pareció la historia y enfatizaron la capacidad de réplica que tiene en otros ámbitos: “Hirsch mostró al mundo que, a pesar de las atrocidades de la época, el arte nos da la sensación de abundancia y alegría”.

Dina Gottlieb, pintora de los murales, comenta en el documental, “aprendimos a construir muros dentro del corazón contra el sufrimiento”. Ella, junto con los demás maestros, se encargaron de brindar clases en las que los niños aprendían de historia, geografía, matemáticas, e incluso, a recitar poemas y cantar la Novena Sinfonía, de Beethoven. Uno de los momentos más emotivos del filme es cuando se narra la recreación teatral que los niños realizaron de su película favorita “Blancanieves y los siete enanos”, en la que Hirsch era el príncipe, y los enanos eran todos los niños. “Nos sorprendió profundamente enterarnos que a esta presentación, y a los ensayos, acudían miembros de la SS, incluso se dice que a algunos se les vieron lágrimas en los ojos”, comentó Esther Cohen, productora. Aaron Cohen, agregó que muchos de los maestros de aquella barricada se convirtieron en grandes artistas, “Dina en años posteriores se mudó a EUA y se dedicó a realizar ilustraciones para la productora Hanna-Barbera”.

Allert Brown-Gort con Esther y Aaron Cohen durante la charla posterior a la proyección del documental.

Para concluir la presentación del filme se realizó una sesión de preguntas con el público, quienes comentaron los difíciles procesos que viven los niños ante los conflictos sociales. “Al ver este documental pensé en el sufrimiento y estrés que sufren los pequeños migrantes en las fronteras de México y Estados Unidos”, agregó Juan Hernández, asistente. Ante las reflexiones, el Dr. Allert Brown-Gort, director de la Casa de la Universidad de California en México, invitó al público a crear una sociedad más empática y sensible a las desgracias ajenas.

MigrARTE es un foro abierto al público para conocer, debatir y replantear nuestra perspectiva sobre el fenómeno de la migración. Esto de la mano de distintas ópticas artísticas y de sus creadores. América Sin Muros, la Fundación Friedrich Naumann y la Casa de la Universidad de California en México trabajan en conjunto, cada mes, para hacer esto posible. La proyección se realizó ante un aforo de 80 personas, el jueves 28 de junio, en la Casa de la Universidad de California en México a las 19:00 horas.

Da click en el siguiente link para conocer más sobre Paraíso en Auschwitz: http://paraisoenauschwitz.com/

 

 

52% DE LOS REFUGIADOS EN EL MUNDO, SON MENORES DE EDAD, INDICA ACNUR

Familias enteras han abandonado sus hogares por guerras, conflictos armados, persecuciones, terrorismo y hambruna, en todo el mundo. El año pasado, las cifras alcanzaron un récord histórico con 68,5 millones de personas desplazadas. Mientras que, en México aumenta la cifra de solicitudes de refugio por parte de hondureños y venezolanos.

Niños sirios en un campo de refugiados cerca de la frontera con Turquía.

Foto: Getty Images 

 

Mónica Vázquez │América Sin Muros

La guerra en Siria continúa expulsando el mayor número de personas, con 6.3 millones de refugiados y 6.2 millones de desplazados internos, según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en su último informe “Tendencias Globales”. Desafortunadamente, los sirios no son los únicos afectados, los números también indican un crecimiento sustancial de nuevos desplazamientos en República Democrática del Congo, Sudán del Sur y Myanmar.

Un dato aún más alarmante es que, del total de refugiados que había a finales de 2017, 52% eran menores de 18 años, una cifra similar a la de los últimos años pero que supone un claro aumento desde 2009, cuando los niños refugiados representaban 41%, según los datos publicados por ACNUR.

 

Una crisis que no se detiene

El 2017 cerró con 25,4 millones de personas beneficiarias de protección internacional frente a los 22,5 millones del año anterior. Estados Unidos fue el país que más nuevas demandas recibió, con 331,700 peticiones, procedentes principalmente de Guatemala, Honduras y El Salvador; seguido por Alemania e Italia. Entre los países de origen con más solicitudes nuevas, están Afganistán y Siria, seguidos por Irak y Venezuela.

 

Las últimas tendencias indican que, el año pasado, una persona fue desplazada cada dos segundos, según ACNUR.

Foto: Getty Images

México como país destino

Ante este fenómeno, México no se queda atrás. El representante en el país de ACNUR, Mark Manly, declaró que el territorio nacional “se ha vuelto receptor de refugiados”. En su mayoría, personas de Centroamérica que provienen de contextos violentos, aseguró Manly.

Miembros que pertenecen a la comunidad LGBT, y huyen del rechazo y la violencia en sus países, representan un número importante. También, la actual crisis económica y política en Venezuela ha multiplicado las solicitudes. Manly precisó que en 2017, las cifras de solicitud aumentaron exponencialmente, ya que 14,596 personas solicitaron la condición de refugiados en el país. Si lo comparamos con el año 2013, en que la solicitaron tan solo 1,296 personas.
De 2014 hasta la fecha, más de millón y medio de venezolanos han salido de su país, mucha gente ha optado por México como destino. Aunque algunas personas se incorporan y consiguen el visado por medio de instituciones laborales, otras cuantas piden refugio. El año pasado, 4,042 venezolanos solicitaron esta condición, lo que ha generado una nueva dinámica. De hecho, en 2017, Venezuela se convirtió en el segundo país de solicitantes de refugio en México, después de Honduras.

 

Un refugio que nunca llega
A pesar del incremento en solicitudes, el número de personas reconocidas como refugiadas decreció 27%, en 2017, respecto al año anterior. Lo que se debe, en gran medida a la capacidad limitada por parte de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), agravada por el impacto a sus oficinas el pasado sismo del 19 de septiembre.


Aunque la ley en la materia establece 45 días hábiles para emitir una resolución, hay gente en México que lleva casi un año en espera de una respuesta a su petición de refugio. En febrero pasado, la Comisión Nacional de Derechos Humanos urgió a la COMAR atender la situación de manera inmediata para evitar el colapso del sistema de protección a refugiados. Sin embargo, el pasado mayo, se publicó en los medios de comunicación que desde hace siete meses, los trámites para solicitar refugio en México estaban suspendidos. Hasta el día de hoy, los casos se han reanudado de manera paulatina.

Procedimientos en revisión
Cualquier ciudadano extranjero puede solicitar a la autoridad federal el reconocimiento como refugiado, mientras demuestre que regresar a su país representa una amenaza a su seguridad, libertad y vida. Las recientes polémicas asociadas a la COMAR han puesto bajo lupa los procedimientos que ésta utiliza para otorgar dicho estatus.
Por lo que el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) solicitó a esta comisión dar a conocer el fundamento legal bajo el cual se realizan las entrevistas a los solicitantes de refugio. Lo anterior, con el fin de determinar si esos procedimientos se apegan o no a la ley.
Al respecto, está pendiente una respuesta por parte de la COMAR.

 

#ConLosRefugiados
A partir del 2001, cada 20 de junio se conmemora el Día Mundial del Refugiado, esto con el fin de mostrar apoyo a las familias que se han visto obligadas a huir de su residencia. El año pasado ACNUR lanzó la campaña en línea #ConLosRefugiados para demostrar solidaridad y alentar a los gobiernos a tomar acciones. En ésta se invita a las personas a que firmen el Pacto Mundial sobre Refugiados, antes de septiembre del 2018. Para unirte a la campaña, da click en este link: http://www.unhcr.org/withrefugees/es/peticion/

PRONUNCIAMIENTO SOBRE LA SEPARACIÓN FAMILIAR EN LA FRONTERA

América Sin Muros califica como inadmisible la política de "tolerancia cero" por parte del gobierno de EUA hacia la niñez migrante

y hace un pronunciamiento enérgico en contra de la violación a los derechos de infantes, así como una llamado a las Unicef para velar por su legítima y urgente protección. En las últimas semanas, la actual administración separó a más de 2 mil niños de sus padres o tutores. Incluso, la primera dama de dicho país, Melania Trump, se pronunció en contra de estas medidas: "necesitamos ser un país que siga todas las leyes, pero también un país que gobierne con el corazón", informó Stephanie Grisham, directora de comunicación.

Exigimos un alto a las detenciones y separación familiar en la frontera. El bienestar de la niñez no debe de ser una moneda de cambio en las negociaciones.

Foto: John Moore/Getty Images

CDMX: POCO EMPÁTICA CON LOS MIGRANTES

Preocupante el estado de derecho de la población móvil en la entidad del país, se le compara con ciudades fronterizas en situación de crisis, como Tapachula o Tenosique.

Mónica Vázquez | América Sin Muros

Más de 6 millones de personas transitan por la CDMX cada año, procedentes de la República Mexicana y del extranjero, 

según datos del Instituto Nacional de Migración. Las cifras poco indican sobre el destino que tienen estas personas, si son migrantes de tránsito o si llegaron para instalarse. Mucho menos se sabe sobre la cantidad de gente que sin documentos habita en la ciudad. Esta falta de reconocimiento a las poblaciones móviles ha derivado en una carencia de programas de apoyo y en una discriminación a este núcleo. Para levantar la voz, distintas organizaciones de la sociedad civil se reunieron en una de las oficinas de campaña, ubicadas en Ejército Nacional, del partido político Morena para dar a conocer las necesidades más urgentes.

Fueron dos las propuestas escritas que se presentaron: “Agenda Migrante”, documento que integra las preocupaciones en el tema, de más de 600 organizaciones, entre ellas América Sin Muros y Deportados Unidos en la Lucha, ambas presentes; y “Una propuesta desde la sociedad civil para una agenda progresiva por la movilidad humana en la CDMX”, presentada por CAFEMIN, Casa Tochán, Estudios Fronterizos, Sin Fronteras, Migrantólogos, entre otras.

Almudena Ocejo Rojo y Jaime Morales por parte del equipo de Claudia Sheinbaum, aspirante a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, por parte del partido Morena, recibieron los documentos y aseguraron que de resultar electa la candidata, será una “garante de los derechos de la población”. Ante esta promesa de campaña, los presentes expusieron a detalle los puntos pendientes por resolver en materia de migración.

Promesas incumplidas

La CDMX se convirtió oficialmente en "santuario" para migrantes el pasado 2017. “La situación migratoria no será motivo alguno de desigualdades, inequidades ni discriminación”, indica el acuerdo presentado por el entonces jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera. Sin embargo, pocos son los derechos otorgados a la comunidad binacional y los migrantes de otros países.

Ante esta situación, Kino Miquirray, Presidente de América Sin Muros destacó que: “es importante crear empleos para las poblaciones que llegan a la ciudad. Se necesitan más estímulos fiscales, apoyos y una sólida estructura para la capacitación de las personas que llegan del extranjero o los retornados”. Durante la reunión, también se realizaron distintas propuestas a nivel estructural y de derechos, entre los que destacan la armonización de marcos jurídicos, programas sociales, trámites y servicios, atención de calidad, información estadística, derecho de identidad, justicia, salud, trabajo, vivienda, educación, inclusión y acciones contra la discriminación.

“Somos destino, tránsito y retorno de poblaciones. No se reconoce a todas estas personas, en cambio, hay políticas de rechazo. Se necesita una agenda integral que identifique los distintos perfiles y roles de los migrantes”, comentó Eunice Rendón, coordinadora de Agenda Migrante.

Para concluir esta mesa de diálogo, convocada por la sociedad civil, Kino Miquirray recalcó la importancia de generar oportunidades laborales en zonas de emigración para que la gente no tenga necesidad de irse de México; también, invitó a la comunidad de deportados a que, a pesar de las adversidades vividas, “quieran a su propio país”.

Algunos de los temas sobresalientes que fueron analizados en la reunión:

Vivienda: Crear un modelo de recepción para los albergues que reciben migrantes y repatriados. Desarrollar planes a largo plazo para dar un techo a la comunidad.

Reconocimiento estadístico: Los migrantes no están en las estadísticas, por lo que no se puede dar un índice de interculturalidad. Reconocer que no solo existe población centroamericana en México, también hay africana, haitiana, hindú, entre otras.

Identidad jurídica: Generar documentos válidos en la administración pública.

Salud: Crear jornadas para el acceso a la salud física, mental y padecimientos específicos. Se necesitan aliados institucionales para canalizar a personas con problemas avanzados.

Laboral: Ampliar programas de capacitación, incubación de empresas y convenios de colaboración.

Educación: Informar a la población que la revalidación de sus estudios en México no requiere apostilla. Certificar los oficios que la comunidad binacional realizaba en EUA.

Servicios: Mejorar la atención de la administración pública. Existen más de 100 programas de apoyo a la población en la CDMX, solo 9 incluye a la población migrante. Incluso, los funcionarios no conocen los propios documentos de identificación de los migrantes. 

Organizaciones de la sociedad civil se reunieron con el equipo de campaña del partido Morena para dar a conocer las necesidades más urgentes de la comunidad migrante.

Bernardo Méndez Lugo, Director Ejecutivo y Kino Miquirray, Presidente de América Sin Muros.

Ana Laura López, del colectivo Deportados Unidos en la Lucha y Eunice Rendón, de Agenda Migrante.

Almudena Ocejo Rojo y Jaime Morales por parte del equipo de Claudia Sheinbaum, del partido Morena.

Integrantes de la agrupación política Fuerza Migrante.

 

¿A QUÉ SE DEDICA UN MIGRANTE EN MÉXICO?

“Conseguir empleo siendo Migrante en México” fue el tema de la segunda sesión de Diálogos Migrantes, organizado por América Sin Muros, de la mano de El Colegio de México.

 Mónica Vázquez Ruiz América Sin Muros

“Uno no elige dónde nacer”, son las palabras que Denis Ramos utiliza para explicar la poca fortuna que tuvo en su país natal,

Honduras, y la discriminación que sufre cuando busca empleo a causa de su nacionalidad. Con voz cortada, Denis recuerda los eventos de violencia que sufrió cuando era corresponsal del Canal 35 de las Noticas de Colón, en su país natal. Él fue agredido y hostigado por policías debido a las denuncias sociales que realizaba. Ante la violencia insostenible decidió huir de su país y migrar a México. El viaje fue difícil, pero su estancia ha sido aún peor. Cuando Denis recuerda su llegada a la frontera sur no puede evitar las lágrimas y recordar los abusos que vio y vivió por parte de la sociedad y las autoridades. “Yo solo quiero trabajo y tener una vida mejor”, dice Denis, quien junto con tres migrantes más, comparten su experiencia de inserción laboral en México en el marco de la segunda sesión de Diálogos Migrantes con el tema “Conseguir empleo siendo migrante en México”,  iniciativa organizada por la asociación civil América Sin Muros, en esta ocasión, de la mano de El Colegio de México, dentro de su seminario “Migración, Desigualdad y Políticas Públicas”.

 

Distintas historias, un problema en común

 

Las oportunidades en México, para quienes regresan deportados o tienen nacionalidad centroamericana, son pocas, y en su mayoría se reducen a trabajos mal pagados, mercado informal o sin prestaciones. Ana Laura López, José Luis Gómez, Cristofer Josué López y Denis Ramos son cuatro personas con edades, ocupaciones y perfiles distintos; pero unidos por los desafíos que viven al buscar integrarse al mundo laboral. En el conversatorio liderado por Claudia Masferrer profesora-investigadora, Ana Laura y José Luis narraron su experiencia como mexicanos binacionales, mientras que Cristofer y Denis enfatizaron las dificultades de portar un pasaporte centroamericano en México.

 

 “Cuando regresé como deportada a mi país, solo tuve la opción de vender dulces. No me alcanzaba el dinero y tuve que reinventarme. Mis compañeros deportados y yo comenzamos un taller de serigrafía, así es como nos ganamos la vida”, comenta Ana Laura López, fundadora del colectivo Deportados Unidos en la Lucha. Después de vivir 16 años en Chicago, Ana Laura regresó a México con un veto migratorio de 20 años para entrar a EUA. Ella comenta que su primera decepción fue la falta de apoyo a la comunidad binacional y la discriminación que vive: “Se nos niega el trabajo por muchas causas, primero el tener más de 35 años nos limita mucho. Después se asocia a la gente deportada con actos criminales. Incluso si llevas tatuajes te vinculan con pandillas y te niegan un puesto laboral”.

 

José Luis Gómez, es un mexicano que invirtió 9 años de su vida al “sueño americano”. En diciembre de 2012 compró un boleto de Nueva York a México para pasar navidad con su familia. Ya de este lado, prefirió probar fortuna en su propio país y comenzó a trabajar como taxista. Sin estudios de preparatoria ni reconocimiento de los oficios que realizó en EUA, pocas oportunidades ha tenido de ingresar a una compañía. José Luis se declara en un círculo sin salida, en el que “trabajo muchas horas en áreas informales y gano poco dinero”.

 

Estereotipos a vencer

 

La comunidad binacional en México dice sentirse afín a la discriminación que viven los centroamericanos en el país. Sin embargo, Cristofer y Denis cuentan la doble dificultad a la que se enfrentan: la falta de oportunidades laborales y la discriminación por su nacionalidad.

 

Las políticas de integración por parte del estado han sido poco efectivas, ya que el fenómeno no es reciente. “La migración de Centroamérica comenzó en los 80 en un contexto de persecución política, golpe de estado, guerra civil y también por falta de oportunidades económicas. No son poblaciones recientes, hay una comunidad grande de El Salvador, Guatemala y Honduras en nuestro país. La idea es plantear políticas públicas que puedan reducir las desigualdades en las que viven estos grupos”, comentó la investigadora Claudia Masferrer durante Diálogos Migrantes.

 

 “El mexicano se queja del trato de EUA hacia ellos, pero no ven cómo nos tratan a nosotros”, dice Cristofer Josué López, migrante guatemalteco, que agradeció a América Sin Muros la ayuda otorgada para conseguir trabajo en un buró jurídico, en la CDMX. Cristofer ya concluida su carrera en administración de empresas, decidió dejar su país para encontrar mejores oportunidades; su objetivo era cruzar a EUA, pero al llegar a México prefirió quedarse pues consideró que aquí podía crecer profesionalmente. Él está agradecido con las oportunidades que el país le ha otorgado, pero enfatiza la constante discriminación que vive por ser centroamericano.  

 

 

Discriminación laboral

 

Casos como los presentados invitan a la reflexión de, ¿qué tanto racismo existe en México? Para el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Federico Navarrete Linares, el racismo no es exclusivo para la comunidad migrante, “lo que se ha impuesto en México es un régimen de marginación y exclusión hacia la mayoría de la población. Según la Encuesta Nacional Sobre Discriminación Racial, cuatro de cada 10 encuestados dijeron que a la gente la tratan distinto debido a su color de piel”.

 

El especialista del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM agrega, “el estereotipo y prejuicio basado en color de piel es un problema que arrastramos desde la conquista y el colonialismo”.  De igual forma, la Comisión Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) señaló que el sexo, la imagen física y la edad son factores determinantes en el reclutamiento por parte de las empresas.

 

La discriminación y falta de oportunidades laborales, incluso para los propios mexicanos, ha creado sentimientos negativos respecto a la población migrante y deportada. Ana Laura López comenta que con frecuencia recibe mensajes de odio en los que culpan a la comunidad binacional de haber dejado el país, de ser malinchistas; incluso los agreden por cobrar el seguro de desempleo que sale de los impuestos o se les asocia con la construcción del muro y el sentimiento anti mexicano en EUA.

 

 “Son muchos aspectos sociales y de política pública que deberían contemplarse para estas poblaciones. No hay política de empleo o apoyos para emprendedores que incluyan a los deportados o migrantes. No hay iniciativas sólidas que faciliten la certificación laboral, no se han implementado programas especiales ni se han buscado fórmulas que tengan impacto inmediato. El problema se extiende en la población mexicana, pues se carece de respuestas para las necesidades de más de 50 millones de pobres, según cifras oficiales del Inegi”, comentó durante Diálogos Migrantes, Bernardo Méndez Lugo, Director Ejecutivo de América Sin Muros.

América Sin Muros realiza la segunda sesión de Diálogos Migrantes con el tema “Conseguir empleo siendo migrante en México”, en el COLMEX

 

AMÉRICA SIN MUROS PROPONE POLÍTICAS A FAVOR DEL MIGRANTE

Representantes de la coalición Por México al Frente se reunieron con el Comité Directivo de América Sin Muros para crear una agenda común.

Redacción América Sin Muros

“Faltan estímulos fiscales y legales para la comunidad migrante. Podrían existir esquemas que facilitaran sus inversiones e ingreso al mundo laboral.

También, ellos requieren de soporte en la salud, física y mental”, recalcó Kino Miquirray, Presidente de la Asociación Civil América Sin Muros (ASM), durante la reunión que se realizó, en su sede, con el equipo de Enlace con Migrantes de Por México al Frente.

Durante la charla, los distintos participantes expusieron las necesidades principales de la comunidad binacional: “Hoy vemos que los migrantes están poco representados. Ellos quieren participar y cambiar a México, hay muchas cosas que tenemos que trabajar en alianza con los consulados y con organizaciones que están activas en el tema”, subrayó la Dra. Pilar Lozano, Presidenta de la Comisión del Mexicano Migrante y Coordinadora de Enlace con Migrantes por México al Frente. Acudió junto con el Dr. Juan Hernández, Jorge Bastida, Juan Andrés Mora, Jessali Zarazua, Federico Lamont y el diputado, Salvador García González. 

El voto desde el extranjero, la representación política, el apoyo económico y la inserción laboral fueron algunos de los temas que se enfatizaron durante la reunión. Juan Pablo Miquirray, miembro del Consejo Directivo de ASM, celebró las coincidencias y metodología del plan de trabajo del equipo de la Dra. Lozano, “me da gusto que ustedes vean el proyecto de apoyo al migrante a largo plazo y, no solo en el plano electoral. Lo que se está generando debe de ir más allá del 1 de julio”.

En vísperas de las próximas elecciones en México, América Sin Muros abre el diálogo para conformar una agenda común que tenga un impacto inmediato en mejoras para la comunidad migrante. “Veo muchas coincidencias en su plan de acción. Debemos de pugnar por una política fiscal orientada a la persona retornada o deportada. Faltan protocolos de atención que guíen a esta comunidad”, concluyó el Mtro. Bernardo Méndez Lugo, Director Ejecutivo de la asociación.

El equipo de América Sin Muros fue representado por Kino Miquirray, Presidente; Austreberto Miquirray y Juan Pablo Miquirray, miembros del Consejo Directivo; Bernardo Méndez Lugo, Director Ejecutivo; Penélope Niebla, encargada de la Comunicación Social y Daniela Baeza, del área de comunicación.

Al concluir la reunión los participantes coincidieron en la necesidad de estrechar lazos para brindar apoyo a los mexicanos con experiencia migrante, en los dos lados de la frontera. 

El equipo de América Sin Muros recibió en sus instalaciones a integrantes de Enlace con Migrantes de Por México al Frente para estrechar lazos y proponer políticas de apoyo al migrante.